- Endurecerá en torno a un 11% los límites de consumo de los turismos eléctricos y fija 15,1 kWh/100 km para los modelos de unas dos toneladas.
- Solo los eléctricos que cumplan la nueva norma mantendrán las exenciones parciales del impuesto de compra a partir de 2026; los PHEV deberán superar los 100 km de autonomía eléctrica.
- Los fabricantes tendrán que mejorar aerodinámica, peso y gestión energética o retirar modelos poco eficientes, elevando el listón tecnológico en el mayor mercado de coche eléctrico del mundo.
A partir del 1 de enero de 2026 entrará en vigor en China la norma nacional “Limits of Energy Consumption for Electric Vehicles – Part 1: Passenger Cars” (GB 36980.1‑2025), el primer estándar obligatorio específico de consumo energético para turismos 100% eléctricos. Esta regulación sustituye al anterior marco recomendado y pasa a tener fuerza legal sobre todos los modelos nuevos que se homologuen o produzcan a partir de esa fecha.
El estándar fija límites máximos de kWh/100 km en función del peso en orden de marcha y de ciertas características técnicas, con el objetivo de reflejar distintos usos y soluciones de ingeniería sin frenar la diversidad de producto. En términos globales, los topes de consumo se endurecen alrededor de un 11% respecto a la etapa anterior, obligando a los fabricantes a afinar aerodinámica, peso, gestión térmica y eficiencia de los sistemas de propulsión.
El dato clave: 15,1 kWh/100 km
Uno de los puntos que más titulares está generando es el límite para los turismos eléctricos en torno a las dos toneladas de peso, que no podrán superar 15,1 kWh/100 km en el ciclo de referencia recogido por la norma. En los documentos oficiales se apunta que, manteniendo la misma capacidad de batería, las mejoras técnicas necesarias para cumplir estos límites pueden traducirse en un incremento medio de autonomía de en torno al 7%.
La norma reestructura además los “puntos de inflexión” de masa que se usan para escalar los límites: pasan de 750 y 2.510 kg a 1.090 y 2.710 kg, lo que ajusta mejor la realidad del parque eléctrico actual, repleto de SUV y crossover de mayor tamaño. Para los turismos eléctricos cercanos o por encima de las 2,7 toneladas, los requisitos siguen siendo exigentes, y se establece que incluso los pocos modelos que superen los 3.500 kg deberán tomarse como referencia los límites fijados para ese máximo de masa.
Además del Plan Auto+, el Gobierno mantiene estos incentivos para abaratar la compra de un coche eléctrico
Impacto en los fabricantes
Para grandes grupos como BYD o Geely, muchas de sus plataformas y modelos más recientes ya se mueven dentro de los nuevos límites, por lo que podrán seguir en producción con cambios relativamente modestos. Sin embargo, los eléctricos menos eficientes, en especial SUV pesados y versiones de acceso menos optimizadas, necesitarán mejoras técnicas o acabarán saliendo del catálogo.
Los fabricantes deberán completar antes de que termine 2025 las actualizaciones de producto y la documentación regulatoria si quieren que sus modelos sigan siendo elegibles a partir de 2026. Esto acelera el ciclo de renovación: plataformas, motores, electrónica de potencia y sistemas de climatización tendrán que ganar eficiencia de forma tangible, no solo sobre el papel.
Las ayudas fiscales también se verán afectadas
El giro regulatorio se refuerza con un cambio en la política fiscal: desde 2026, las exenciones o reducciones del impuesto de compra para vehículos de nueva energía (NEV) se vincularán directamente al cumplimiento de estos límites de consumo y de determinados requisitos de autonomía. En el caso de los turismos 100% eléctricos, solo los modelos que respeten la nueva GB 36980.1‑2025 podrán disfrutar de la reducción del impuesto de matriculación, que se aplicará a mitad de la tasa estándar hasta 2027 y con un tope económico por vehículo.
Para híbridos enchufables y de autonomía extendida, el listón también sube: se exigirá una autonomía eléctrica equivalente de al menos 100 km y niveles de consumo de combustible muy por debajo de los límites nacionales de referencia. Esto deja fuera de las ventajas fiscales a buena parte de los PHEV de corta autonomía que aún dominan muchos mercados, enviando una señal clara hacia la electrificación real en el uso diario.
China da el salto premium y las marcas asiáticas ya no solo compiten en precio
Un aviso al resto de mercados
China ya era el mayor mercado de vehículos eléctricos del planeta y ahora quiere ser también quien marque el ritmo en eficiencia energética y calidad tecnológica del parque rodante. Al ligar de forma directa normativa y ayudas, el regulador busca expulsar del mercado a los modelos de alto consumo y empujar inversiones en aligeramiento, integración de sistemas y nuevas soluciones de gestión de energía y calor.
Para Europa y otros mercados que miran de reojo la competencia china, esta normativa es un aviso: los fabricantes que compiten en precio desde China también van a competir en eficiencia, con eléctricos que consumen menos y ofrecen más autonomía por kWh. No sería extraño que, a medio plazo, veamos estándares similares de consumo obligatorio en otras regiones, del mismo modo que en su día se armonizaron las normas de emisiones de CO₂ en vehículos de combustión.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.














Me gustó mucho este artículo sobre el fortalecimiento de las regulaciones para vehículos eléctricos en China a partir de 2026. Esto no solo refleja un cambio en la industria automotriz, sino que también tiene un gran impacto en nuestra concepción del desarrollo sostenible.