Nos ponemos al volante del Audi A3 TFSIe, la versión híbrida enchufable del que es uno de los modelos más deseados de la marca de los aros.

Hemos recorrido algo más de 700 kilómetros al volante del Audi A3 40 TFSIe. Queremos saber qué tal funciona el modo eléctrico en ciudad y carretera y, sobre todo, comprobar de primera mano si los consumos que homologa (de los mejores del segmento) son reales o se desinflan a medida que avanzan los kilómetros…

Nuestra unidad de pruebas es un Audi A3 TFSIe con acabado S line. Este incluye alerón trasero S, entradas de aire quattro, llantas de aleación ligera Audi Sport de 18”, asientos deportivos delanteros con tela Dynamik y revestimiento interior del techo en tela negro.

En el apartado mecánico, es la versión potente. Pero, ojo, aún así cuenta con un motor turbo de gasolina 1.4 TFSI de 150 CV que va acompañado de otro propulsor eléctrico de 109 CV. De forma combinada, ambas mecánicas desarrollan 204 CV y 350 Nm de par máximo.

Por encima se posiciona el Audi A3 TFSIe Competition, con acabado Black Line, que aumenta la potencia hasta 180 kW (245 CV).

Aprendiendo a manejar el sistema de gestión energética

Las opciones del sistema de gestión energética del Audi A3 híbrido enchufable son tantas que merecen (y exigen) un rato para familiarizarse con ellas y sacarles el máximo partido.

Modos de conducción y modo e-tron

Por un lado está los modos de conduccción, que son cuatro (Efficiente, Comfort, Auto, Dynamic e Individual) y se seleccionan desde la pantalla táctil o el botón Drive Select.

Por otro, el modo e-tron que se controla desde las opciones de carga y eficiencia del menú central. Permite seleccionar cuatro opciones:

  • EV. Es el modo en el que el motor eléctrico funciona de manera independiente y, por tanto sin emisiones. Con esta opción, que se puede activar desde el botón EV colocado bajo la pantalla, el Audi A3 no pasa de 140 km/h
  • Auto Hybrid hace que el motor de combustión y el eléctrico trabajen a la par; es el modo indicado para cubrir viajes largos
  • Battery Hold prioriza el uso de la parte térmica para preservar la carga de la batería
  • Battery Charge también prioriza el uso del parte térmica pero lo aprovecha para recargar la batería (en este modo, el consumo de combustible es más elevado)

La mejor opción y la que nosotros hemos empleado en esta prueba: Modo EV siempre que haya carga en la batería y vayas a circular por ciudad; Modo Battery Hold cuando vayas a afrontar viajes largos en carretera; y Modo Battery Charge en desplazamientos mixtos para ir recuperando la carga perdida en entornos urbanos en los tramos de carretera.

Recuperación energética

En todo momento, y en especial en la primera y tercera opción, es muy recomendable recuperar la mayor cantidad de energía posible durante la frenada.

El modo D del selector de marcha intensifica la eficacia de la recuperación energética que también se consigue pisando el pedal del freno o cada vez que se retira el pie del pedal del acelerador. Durante la conducción se aprecia cómo los pedales y la dirección se endurecen; esto puede gustar más o menos al conductor pero permite que, en entornos urbanos, el coche se detenga sin necesidad de hacer uso del freno en muchas ocasiones.

En nuestra prueba, hemos hecho un recorrido único con el motor de combustión de 150 km para comprobar su eficacia y hemos conseguido recuperar un 7% de la capacidad de la batería, es decir, unos 5 km.

60 km de autonomía eléctrica REAL

La pregunta a la que queremos dar respuesta en este prueba es, después de recorrer cerca de 700 kilómetros, fácil de responder: ¿cuál es la autonomía eléctrica real de este hñibrido enchufable?

Sobre el papel, homologa que, con la batería llena, puede recorrer hasta 63 km. En nuestra prueba hemos superado los 60 km en modo cero emisiones y esto sin llevar al extremo las opciones de gestión energética.

Tampoco hay mucha variación entre los consumos homologados para el motor de combustión y los que hemos conseguido en nuestro recorrido (67% en combustión y 33% eléctrico).

Prueba del Audi A3 40 TFSIe

Dejando a un lado el tema energético, debemos confesar que el Audi A3 TFSIe es un coche que conquista por muchas virtudes.

Si durante la prueba del Opel Corsa-e decíamos que es un claro representante del dicho de que los coches eléctricos están hechos para la ciudad; este es un ejemplo perfecto de la dualidad de los híbridos enchufables.

En ciudad, el Audi A3 híbrido enchufable se mueve con la misma agilidad en ciudad que en carretera. Cuenta con numerosas ayudas a la conducción que facilitan la tarea de estacionar el coche (tiene etiqueta Cero Emisiones con lo que el acceso es ilimitado incluso en Zonas de Bajas Emisiones) y reducen el riesgo de sufrir un accidente en carretera abierta.

 

La suspensión es firme, tal y como se espera de un modelo con claro espíritu deportivo (las pinzas de freno pintadas en rojo así lo adelantan) pero sin llegar a restar confort de marcha. Lo que sí nos ha parecido algo elevada es la rumorosidad a velocidades elevadas.

↑ Lo mejor del Audi A3 TFSIe

Su sistema de gestión de energía, con numerosas posibilidades para conseguir que los 60 km que homologa en modo eléctrico sean reales.

↓ Lo peor del Audi A3 TFSIe

La rumorosidad a velocidades elevadas.

 

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