- El Grupo Volkswagen alcanza cinco millones de unidades de propulsión eléctrica producidas en cuatro plantas clave repartidas por Europa y China.
- El motor APP550 suma ya un millón de unidades y mejora hasta un 20% la eficiencia, con mayor par y potencia sin aumentar tamaño ni complejidad.
- El nuevo APP290 y el inversor propio con carburo de silicio impulsarán la Electric Urban Car Family, con potencias de hasta 166 kW y mejor autonomía diaria.
El Grupo Volkswagen ha alcanzado un nuevo hito en su estrategia de electrificación: cinco millones de unidades de propulsión eléctrica producidas en sus plantas de Győr (Hungría), Kassel (Alemania), Tianjin (China) y Zuffenhausen (Alemania). La cifra demuestra que la movilidad eléctrica ya no es un proyecto de futuro para el consorcio alemán, sino un negocio a gran escala que atraviesa prácticamente todas sus marcas y regiones.
Este volumen solo es posible gracias a una red industrial específica para componentes eléctricos dentro del grupo, capaz de aumentar la producción de forma sostenida año tras año. La planta de Kassel se ha convertido en el corazón de esta red de componentes eléctricos. En 2025 incrementó su producción de motores eléctricos alrededor de un 24% interanual, hasta superar las 850.000 unidades ensambladas en un solo año.
Ese impulso es clave para alimentar la creciente gama de vehículos eléctricos de Volkswagen, Škoda, CUPRA, Audi y otras marcas del grupo. El objetivo no es únicamente fabricar más, sino hacerlo con una base tecnológica propia que permita controlar costes, acelerar el desarrollo y mantener un estándar de calidad homogéneo en todo el mundo.
APP550: el motor que marca el listón
Dentro de esos cinco millones de propulsores, el protagonista indiscutible es el motor eléctrico APP550, que ya suma un millón de unidades producidas en Kassel. Este propulsor se monta en la familia ID. de Volkswagen, así como en modelos como el Škoda Enyaq o el CUPRA Tavascan, todos ellos basados en la plataforma MEB. Su misión es clara: ofrecer más prestaciones y eficiencia sin obligar a rediseñar por completo los vehículos.
El APP550 mantiene las mismas dimensiones que la generación anterior, pero mejora de forma notable sus cifras clave. El consumo energético se reduce aproximadamente un 20%, mientras que el par máximo aumenta alrededor de un 75% y la potencia crece en torno a un 40%. En configuración de serie, este motor puede ofrecer hasta 240 kW de potencia y hasta 560 Nm de par, lo que se traduce en mejores aceleraciones, mayor autonomía y un comportamiento más silencioso en marcha.
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El APP550 recurre a un sistema de refrigeración mixta por aceite y agua que permite controlar la temperatura del conjunto sin necesidad de una bomba adicional dedicada. Este enfoque simplifica el sistema, reduce posibles puntos de fallo y contribuye a mantener un rendimiento constante incluso bajo altas demandas de potencia.
Con estas características, el APP550 se ha convertido en el estándar interno para los modelos de volumen del grupo que utilizan propulsión trasera o total sobre la plataforma MEB. La posibilidad de integrarlo sin grandes cambios estructurales en vehículos ya existentes facilita la actualización de gamas completas con mejores prestaciones y eficiencia, sin afrontar inversiones desproporcionadas en nuevos desarrollos de chasis.
El nuevo APP290 para la familia urbana
El siguiente paso en esta estrategia llega de la mano del nuevo motor APP290, pensado para la denominada “Electric Urban Car Family”, la familia de modelos eléctricos urbanos del grupo. Entre los vehículos que lo incorporarán se encuentran el futuro Volkswagen ID. Polo, el Škoda Epiq y el CUPRA Raval, orientados al segmento de los compactos y urbanos eléctricos con precios más contenidos.
El APP290 utilizará tecnología de 400 V y se ofrecerá en varios niveles de potencia, desde 85 kW (116 CV) hasta 166 kW (226 CV), todos ellos desarrollados y fabricados dentro del propio grupo. Una de las claves de este sistema será el uso de carburo de silicio (SiC) como material semiconductor en el inversor de tracción, lo que permite reducir pérdidas eléctricas, mejorar la eficiencia y, en consecuencia, aumentar la autonomía en uso real. Estas soluciones se combinarán con baterías específicamente dimensionadas para este tipo de vehículos, con capacidades que buscan equilibrar coste, peso y alcance para el día a día urbano y periurbano.
Con la llegada de estos modelos urbanos, Volkswagen pretende trasladar a los segmentos más accesibles parte de la tecnología que ya ha probado en vehículos de mayor tamaño. La combinación de motores eficientes, inversores avanzados y plataformas optimizadas para el coche eléctrico es la base sobre la que el grupo quiere construir la siguiente fase de su expansión en electromovilidad.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.















