Tesla Model X y Model S

Para Tesla no hay pescadillas que se muerdan la cola, o lo que es lo mismo: coches eléctricos sin puntos de carga o puntos de carga sin coches eléctricos. Mientras otros debaten sobre el tema, la firma americana tuvo muy claro desde el primer momento qué coches quería hacer, cuáles eran sus necesidades tecnológicas y cómo podía vender coches eléctricos.

La respuesta a esas preguntas fue construir un vehículo rápido, de diseño atractivo, con terminaciones de lujo… y con el que se pudiera viajar sin problemas de recarga. Así, los supercargadores que Tesla está instalando por toda Europa cumplen la misión de electrolineras personalizadas que permiten etapas de entre 200 y 300 kilómetros, fácilmente alcanzables con baterías de hasta 100kWh, como la de la unidad del Tesla Model X que tuvimos la ocasión de probar y que os contamos a continuación.

Prueba Tesla Model X – Madrid – Landa

No voy a hablaros en esta ocasión de datos técnicos del model X porque los amantes de los vehículos eléctricos, como será vuestro caso, ya los habréis leído mil veces en otros post. Pero sí que me gustaría hablaros de sensaciones, empezando por la posición al volante, más elevada que la del Tesla Model S y muy similar a la de un SUV de gama alta, que gracias a los múltiples reglajes del asiento permite sentarse como el salón de casa. Tanto es así que nos hubiéramos sentido tentados de ver una película en Youtube si no fuera porque la aplicación no lo permite por cuestiones de seguridad.

La aceleración del Tesla Model X es brutal (3,1” de 0 a 100kmh) para un coche que arrastra casi 2.500kg, sobre todo desde cero. Te deja literalmente pegado al asiento y alguien me llegó a decir que la sensación es similar a la de una atracción de feria. A pesar de este “defectillo” el Tesla Model X no es un coche destinado a circuitos de carreras sino espléndidos viajes por carretera en buena compañía.

Disfrutar de la conducción puede ser uno de los más apasionantes placeres de la vida y en una escala de 0 a 10 este vehículo de Tesla estaría cercano al 10. Quizás la excelente estabilidad en curva es una de las cosas que más se aprecian en este SUV que no lo parece.

Autopilot

Aunque la legislación estadounidense permite altos niveles de Autopilot, el Tesla Model X sólo puede llegar en Europa al llamado nivel 2.0. Mantener la velocidad de crucero y reducirla o aumentarla en función del vehículo que nos precede, y cambiar de carril para adelantar cuando damos el intermitente.

Confieso que la sensación es muy extraña y da cierto vértigo ver cómo el volante se desliza solo entre tus manos para moverse a izquierda o derecha. Y sabemos que las ocho cámaras detectan los vehículos que vienen por nuestra izquierda o nuestra derecha, pero no dejamos de mirar a los retrovisores cuando hacemos la maniobra. Cosa de magia o de costumbre.

Autonomía y forma de conducción

La mayor o menor autonomía de un coche eléctrico varía en función del modo de conducción del piloto. Anticipación, aceleraciones suaves, reducción de velocidad en las subidas, soltar el acelerador en las bajadas… son pequeños trucos que se van aprendiendo con el tiempo y que nos ayudan a conseguir menores consumos.

En la ida pecamos de lo contrario y así nos fue. Salimos de Madrid con un 75% de batería para hacer en torno a 250 kilómetros y nuestra osadía la pagamos con diez kilos de ansiedad durante los últimos 30 kilómetros en los que veíamos que la batería nos podía dejar tirados. No fue así porque anticipamos a tiempo y relajamos nuestra manera de conducción.  ¡Llegamos al Hotel – Restaurante Landa con un 3% de batería y 13 kilómetros de autonomía restante!

Detalle de la carga al inicio y al final

Recarga y vuelta

Afortunadamente planificamos nuestra ruta de prueba sabiendo que podríamos cargar al 100% nuestra batería en la estación de supercargadores que Tesla ha instalado en Landa. Mientras disfrutábamos comiendo, podíamos ver a través de la aplicación oficial de Tesla la velocidad con la que se cargaba nuestra batería. Os diré que el 80% de la batería la carga a unos 115 kWh y que luego va bajando la potencia de carga hasta completar el 100%.

El regreso a Madrid lo hicimos a buen ritmo (120kmh) pero cuidando nuestra forma de conducción y obtuvimos un buen premio en forma de datos:

251km recorridos

59 kWh gastados

23,5 kWh a los 100km

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