Acabamos de ver en la reciente cita anual del CES Las Vegas (Consumer Electronics Show), el evento de referencia global en innovación, como la inteligencia artificial aplicada al sector del automóvil ha tenido un papel relevante.
Ni frenos ni cinturón: éste es el sistema oculto de tu coche que es tu verdadero ángel de la guarda
Nutrida lluvia fina de avances en sistemas de ayuda a la conducción
Es una evidencia que, progresivamente, el propio vehículo, a través de su electrónica a bordo, va cada vez más tomando decisiones en lugar del usuario, y es en esa línea donde se han presentado numerosas novedades en el CES Las Vegas. Ninguna absolutamente revolucionaria, eso sí, pero bastantes muy útiles, como, por ejemplo, que ajuste la climatización por sí solo, sin esperar a que actúen los ocupantes, en base a su información predictiva histórica.
Los algoritmos, esos “conjuntos ordenados y finitos de operaciones que permiten hallar la solución de un problema”, como detalla su definición, aprenden en función de los patrones de actuación, adelantándose, sin ir más lejos, a la probabilidad de una avería, a mantenimientos específicos o incluso, si posee los datos biométricos del conductor de forma automática, a la posibilidad de que éste sufra una enfermedad de forma súbita.
Se han presentado sistemas que gestionan rutas y optimizan una gran variedad de situaciones en tiempo real. La compañía NVIDIA ha mostrado un sistema VLA (vision/language/action), con 10.000 millones de parámetros, denominado Alpamayo 1, que no se limita a percibir el entorno físico y planificar una ruta, sino que es capaz de pensar ante escenarios “extraños” e incluso explicar el porqué de cada decisión.
Por añadidura, los vehículos no sólo vendrán equipados con sistemas inteligentes, sino que, gracias a un software actualizable, podrán seguir recibiendo nuevas funciones y servicios con posterioridad a la compra del modelo.
Necesidad de una cultura de la fiabilidad y la ciberseguridad en los datos
Ahora bien, visto todo este universo que se avecina, más que nunca hay que considerar los datos como un auténtico activo de carácter estratégico. Deben ser procesados cuidadosamente y al amparo de procesos que garanticen un nivel de ciberseguridad fiable y sin tacha.
Es evidente que, cuantos más datos nutran la Inteligencia Artificial, mejor respuesta ofrecerá, pero, en la otra cara de la moneda, más posibilidad habrá de que información “sensible” caiga en las manos inadecuadas
Los vehículos autónomos: punto de situación
Toda esta marea de ayudas tecnológicas y de gestión de datos confluye en un avance esencial para el futuro: la conducción autónoma. No es difícil imaginar un mañana en el que los accidentes graves se conviertan en una anécdota, y que para trasladarse de un punto a otro en automóvil, privado o público, no haga falta que una persona vaya conduciendo.
Se abre la puerta a mantener, para el común de los mortales, el asiento en el puesto de conducción a pesar de sufrir cualquier tipo de minusvalía, ya sea, ocular, auditiva, funcional, las propias inherentes al proceso de envejecimiento humano, etc…
Ese gran salto lleva años gestándose. Yo mismo tuve la ocasión de probar un Renault SYMBIOZ Concept en 2017 en un tramo de autopista en Francia, conviviendo con el tráfico normal, con la única protección de un joystick para recuperar eventualmente el control del vehículo, en manos de un ingeniero de la marca francesa. La experiencia impresionaba.
Pero lo cierto es que han trascurrido casi 10 años y, a pesar de los avances en inteligencia artificial, la realidad de circular “hands-off, eyes-off”, es decir, sin tocar el volante y sin mirar, en un tramo abierto de carretera (los denominados niveles SAE 4 y 5), sigue siendo poco menos que una quimera, si exceptuamos las frágiles experiencias que se desarrollan principalmente en zonas urbanas de California y Texas, en EEUU, por parte de Tesla o Waymo (propiedad de Google y Alphabet), con modelos 100% eléctricos.
Según el organismo americano de control NATSA, generan 1 accidente grave cada 62.000 km. Cifra demasiado alta como para ser asumible. Como anécdota, tras un apagón general de luz en San Francisco, todos los robotaxis en circulación de Waymo se “volvieron locos”, sin embargo, los de Tesla siguieron en funcionamiento correctamente…
En paralelo a todo esto, las marcas chinas ya están trabajando y las autoridades se han puesto como objetivo ser líderes mundiales en conducción autónoma en 2035. Robotaxis estatales SAE nivel 4 bajo marca Apollo GO o Pony AI ya están realizando ensayos.
Debate ético en plena efervescencia
Otro gran debate abierto hoy en día, es la propia regulación ética de la conducción autónoma y de los límites de la inteligencia artificial. ¿cómo se va a programar la reacción de un vehículo autónomo en una situación de riesgo extremo? Por ejemplo, si tiene que decidir inexorablemente entre atropellar a alguien que se cruza súbitamente o estrellarse contra un peatón que circula en ese preciso instante por la acera.
¿Cuáles pueden ser los factores para elegir? ¿azar puro, raza, nacionalidad, edad, género, rubio o moreno, equipo de fútbol…?. Todo un desafío ético, además de legal, social y técnico, que está en vías de análisis y, sin duda, marcará la puesta en marcha efectiva de la aplicación real de la conducción autónoma.
Los elementos que hacen posible la conducción autónoma residen en la Inteligencia Artificial. Aunque estemos en una era aún incipiente de conectividad segura e interacción fiable, que toda esta tecnología encuentre una aplicación real y sea capaz de mejorar la movilidad sostenible en el planeta es probablemente el punto de desarrollo futuro más importante del sector del automóvil. Confiamos en que, en sucesivas ediciones del CES Las Vegas, vayamos encontrando respuestas cada vez más sólidas a las inquietudes actuales.
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Carlos Izquierdo, antiguo director de publicidad de Renault y responsable de comunicación en el proyecto del "vehículo eléctrico”, es actualmente profesor universitario y colaborador de movilidadelectrica.com. Sus textos llenos de sabiduría y una buena dosis de corriente eléctrica nos hacen reflexionar y estar al día.














