- Los cargadores públicos de Oslo cobran en función del tiempo de recarga con el fin de que los VE desalojen los puntos cuanto antes
- La Asociación de Coches Eléctricos de Oslo y Akershus ha trabajado arduamente haciendo campaña a favor de un modelo más justo y basado en el consumo
- Otro paso adelante más: Noruega instala un punto de recarga para vehículos eléctricos de 500 kW
¿Se imaginan ir a una gasolinera a rellenar el depósito de combustible de tu coche y que te cobren por el tiempo que tardas en hacerlo en vez de por los litros que has consumido? Se haría viral en las redes sociales, aparecería en los informativos y sería carne de meme. Sin embargo, esto que nos parece completamente injusto, sí que pasa en algunos países cuando recargas tu coche eléctrico en un punto de recarga público. La injusticia es manifiesta, ya que los dueños de vehículos que no admiten carga rápida se ven seriamente perjudicados por una medida que grava el tiempo de estancia en el cargador, para que así haya más movimiento y puedan recargar más vehículos.
Oslo, ‘capital mundial del vehículo eléctrico’, es un claro ejemplo de esta situación, aunque el asunto está en proceso de cambio en unos pocos meses. Por fin, los políticos locales han hecho caso a las miles y miles de quejas presentadas por los usuarios que se veían agraviados por el sistema de cobro de los cargadores públicos de la ciudad.
Una manera de tarifar claramente injusta
Con el fin de garantizar que los VE desalojen los puntos de recarga con prontitud tras la carga, Oslo recurrió anteriormente a un modelo de tarifación basado en el tiempo. No es una excepción, ya que otras ciudades y países también lo hacen. Por ejemplo, en Alemania, donde la normativa sobre contadores es estricta, estos modelos son ahora poco frecuentes, aunque todavía no están erradicados del todo. Pero, en los primeros tiempos de la e-movilidad, a menudo no estaba claro si la recarga pública se facturaba por tiempo o por consumo de energía. Legalmente, ahora sólo se permite lo segundo.
La Asociación de Coches Eléctricos de Oslo y Akershus ha trabajado durante muchos años haciendo campaña a favor de un modelo más justo y basado en el consumo. Sus esfuerzos han dado ahora sus frutos: tal y como anunció la Asociación Noruega de Coches Eléctricos, el Ayuntamiento de Oslo aprobó esta semana un nuevo modelo de tarificación basado en el consumo, que se espera que entre en vigor en otoño de 2026.
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«¡Por fin! Llevábamos mucho tiempo esperándolo», afirma Per Maltun, de la Asociación de Coches Eléctricos de Oslo y Akershus. «Hay muchos conductores de VE en Oslo que no tienen aparcamiento propio. Para ellos, la recarga en la calle es su recarga doméstica. Hemos recibido numerosas quejas de miembros frustrados por el injusto modelo de precios».
Maltun considera que modelo de cobro de los cargadores públicos de Oslo que entrará en vigor en otoñó es más justo y supone una mejora significativa: «El antiguo modelo no tenía en cuenta cuánta electricidad suministraba realmente la estación de carga, lo que ponía en desventaja a los VE de carga más lenta. Con el nuevo modelo, los conductores de VE pagan en función de la cantidad real de energía suministrada a su batería.»
La nueva forma de tarifar de los cargadores públicos de Oslo
Pero no se crean que el nuevo modelo de tarifación es sencillo, más parece ideado para liar a los usuarios que para solucionar el problema creado. El nuevo precio se calculará en función de tres componentes. El factor más importante es el consumo real de energía en kW/h (menos mal).
Este componente principal del precio se basa en el precio al contado que la ciudad paga por la electricidad que diariamente queda actualizado. Además, existe una tarifa por costes operativos (en 2025 fue de 0,81 coronas por kWh, aproximadamente 0,07 euros) y un tercer componente: una tarifa de aparcamiento basada en el tiempo. Esta última varía en función de cuándo, durante cuánto tiempo y dónde (centro de la ciudad o afueras) se efectúe la recarga.
Claro, al leer esto, muchos usuarios de vehículos eléctricos están viendo las orejas al lobo. ¿Por qué? Pues porque uno de los beneficios de tener un coche eléctrico es el de poder aparcar gratis. Pero claro esto es ahora. No hay que ser matemático para deducir que si los coches eléctrico se democratizan y acaba siendo más que los de combustión, los ayuntamientos dejarán de ofrecer ese beneficio y acabarán cobrando por el estacionamiento. Hay muchos millones en juego. En Oslo ya pasa y ya no se puede aparcar siempre gratis, incluso te cobran por el tiempo de recarga…
Y es que, a medida que avanza la movilidad eléctrica van surgiendo determinadas problemáticas que hay que ir solucionando sobre la marcha para evitar situaciones injustas o de posibles agravios comparativos como estos.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.
















No hace falta irse a Oslo para ver semejante despropósito. Aquí en Barcelona los cargadores públicos de AMB tienen una duración máxima de 30 minutos en 60 kW, y a partir de esos 30 minutos te cobran los 0,30 € el kilovatio, + 0,39 € por minuto. Con esa maravillosa medida que también se aplica a los puntos de 22 kW, lo único que consiguen no es rotación, si no descertificación, porque están los cargadores permanentemente vacíos. Cuesta ver a un coche cargando ahí. Lo lógico sería que por lo menos pudieras cargar una hora o que no hubiese el límite de tiempo, y que te cobren el parking por aparcar sin cargar una vez terminada la carga. Encima tienen la cara de ponértelo en el parking de un gimnasio, que me dirás tú a mí si eso está dedicado a los que van a ese gimnasio. Pues no mencionar esas mangueras que llevan dos años cortadas y nadie las sustituye.
Esto vamos a llamarlo por su nombre. Es Postureo, rellenar estadísticas y cobrar subvenciones europeas. Uno de estos cargadores cuesta menos de 30.000 €, no necesitan centro de transformación y la obra para conectarlo es mínima