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Aunque ha tardado más de lo que debería, parece que ahora ya sí que se está empezando a producir el salto tecnológico que nos lleva de los coches tradicionales a los coches eléctricos.

Poco a poco, de forma lenta pero segura, la movilidad eléctrica le va ganando terreno al transporte basado en los derivados del petróleo y ya no es tan raro encontrarse con estos silenciosos vehículos por las calles y carreteras de nuestro país.

El futuro pasa por este tipo de vehículos

Es cierto que aún las cifras de ventas son bajas en comparación con el total de coches que se venden, pero sin embargo, los porcentajes suben cada año. Y no es menos cierto un hecho clave: el futuro pasa por este tipo de vehículos. Entre las circunstancias que todavía hacen que a muchos les cueste apostar por este tipo de vehículos destaca el todavía escaso número de puntos de recarga, menos de mil en todo el territorio español. Si bien en muchas ciudades esto no supone un problema, en pueblos o zonas menos desarrolladas esto representa un hándicap importante aún.

Otra desventaja que suelen comentar los detractores de este tipo de vehículos es la falta de autonomía (en el entorno de los 200 km), algo que convierte a la movilidad eléctrica en una alternativa de corte más urbano que para largos viajes.

Es importante aclarar que la compra de un coche eléctrico debe ir asociada siempre con la instalación de un punto de recarga vinculado. La red de recarga pública urbana servirá como red de apoyo, como carga de oportunidad. La red de recarga en carretera debe ser rápida y lo  suficientemente densa como para permitir los  desplazamientos largos cuando, en breve, las autonomías de los coches eléctricos aumenten por encima de los 300 kilómetros reales.

Sin embargo, aspectos claramente positivos, como el placer que supone conducir un automóvil que emite un cero por ciento de emisiones de CO2, además del propio placer real de la experiencia de conducción (el silencio del motor o la aceleración casi instantánea de los motores eléctricos actuales son algo difícil de explicar si no se conduce uno de estos vehículos) es lo que está decantando a muchos conductores a probar en el presente estos coches del futuro.

MERCEDES CLASE B 250e-EXTERIOR

Ya existe un mercado de segunda mano del vehículo eléctrico

En ese modelo de transición hacia un futuro eléctrico, ya está empezando a existir un mercado de ocasión en este sector, en el que ya están participando algunas empresas importantes. En él se pueden encontrar vehículos que, al ser eléctricos, no sufren la degradación mecánica de los de combustión y que mantienen una capacidad de batería suficiente para los desplazamientos exigidos por muchos usuarios. Cabe por ejemplo destacar la posibilidad de hacerse con modelos de Mercedes, con muy poco tiempo de matriculación, en las promociones de Mercedes Km 0 , así como a través de los modelos disponibles en Mercedes Ocasión, donde no encontraremos sólo las grandes berlinas sino toda una amplia variedad de vehículos, como por ejemplo los manejables y eficientes Smart.

La mayoría de las grandes marcas han decidido apostar por la movilidad eléctrica de forma decidida, como ha hecho por ejemplo Mercedes a través de coches como el Clase B o la apuesta por un presente híbrido, de los que tiene más de ocho modelos en el mercado.

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