- Figueruelas será el centro neurálgico europeo para los nuevos eléctricos de Leapmotor dentro del grupo Stellantis a partir de la segunda mitad de 2026.
- El Leapmotor B10, SUV del segmento C con hasta 434 km de autonomía WLTP y 218 CV, será el primer modelo en ensamblarse en la planta aragonesa.
- Todos los coches eléctricos de Leapmotor para 2026
La decisión llevaba meses sobre la mesa, pero ya es oficial: Figueruelas se convertirá en el gran polo de ensamblaje europeo para los eléctricos de Leapmotor dentro del ecosistema Stellantis. La factoría aragonesa, que ya fabrica superventas como Opel Corsa, Peugeot 208 o Lancia Ypsilon, suma ahora a su hoja de servicios una marca china llamada a tensar aún más la competencia en el mercado del coche eléctrico asequible.
Para Zaragoza y para la industria española, es algo más que una nueva adjudicación de producto: es un salvavidas industrial en plena reorganización del sector y un movimiento estratégico frente a los aranceles a los eléctricos importados desde China.
Este es el primer modelo con pasaporte zaragozano
El calendario está marcado en rojo: Stellantis prevé que las primeras unidades de Leapmotor salgan de las líneas de Figueruelas en la segunda mitad de 2026, coincidiendo con el impulso definitivo de la gama eléctrica del grupo en Europa. El primer modelo asignado será el Leapmotor B10, un SUV del segmento C con motor de 218 CV y versiones 100% eléctricas, que en Europa homologa hasta 434 km de autonomía WLTP según batería.
El B10 no llegará solo a Aragón: sobre la mesa están también el B05 y, en una segunda fase, otros modelos derivados de la plataforma LEAP 3.5 que podrían incorporarse a la producción a partir de 2027 si la demanda acompaña. El objetivo es claro: escalar rápidamente el volumen hasta decenas de miles de unidades al año, apoyándose en una red creciente de proveedores locales y en la experiencia de la plantilla de Figueruelas en proyectos multimarcas.
A medio plazo, no es descartable que soluciones de software, plataformas y sistemas eléctricos de Leapmotor terminen filtrándose al resto del portfolio europeo de Stellantis para abaratar costes y acelerar lanzamientos. Además al ensamblarse en Figueruelas, el B10 podrá optar a ayudas completas del Plan Auot+, lo que podría traducirse en descuentos públicos de varios miles de euros y precios finales mucho más atractivos.
Gigafactoría CATL: el impulso de las baterías LFP
La jugada encaja con otra pieza clave del puzle: la gigafactoría de baterías que Stellantis y CATL levantarán también en el entorno de Zaragoza, con una inversión anunciada de hasta 4.100 millones de euros. Esta planta de celdas LFP (litio-ferrofosfato) aspira a producir baterías para alrededor de un millón de vehículos eléctricos al año, con más de 3.000 empleos directos y miles de puestos indirectos asociados.
Sin embargo, el desembarco de Leapmotor no es un camino de rosas para la planta aragonesa. Adaptar las líneas a una nueva familia de vehículos, con plataformas específicas y un alto contenido electrónico, exige inversión en maquinaria, en software industrial y, sobre todo, en formación para la plantilla. En paralelo, la marca china necesita levantar desde cero su presencia de retail, algo que Stellantis ya ha empezado a abordar con el anuncio de una red de concesiones específicas que irá creciendo a partir de 2026 en los principales mercados europeos.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.















