- La «conducción sin ojos» llega a la gama de acceso de Ford para que no vuelvas a mirar la carretera nunca más.
- El nuevo coche eléctrico accesible del óvalo azul permitirá activar la «conducción sin ojos» por menos de 30.000 euros.
- El Tesla Robotaxi sin conductor ya circula por Austin: pruebas reales, dudas abiertas y un paso que divide opiniones
El panorama de la movilidad personal está a punto de experimentar un cambio de paradigma que dejará obsoletos los conceptos actuales de asistencia al conductor. Y es que Ford ha decidido que el descanso total frente al volante deje de ser una quimera propia de las películas de ciencia ficción o de los modelos de superlujo para integrarse en la rutina de cualquier trabajador que busque un transporte eficiente y moderno.
Esta decidida apuesta por democratizar la tecnología busca que el tiempo que pasamos dentro del habitáculo sea productivo o recreativo. La compañía Ford tiene muy claro que el futuro no se limita a crear baterías eficientes. También consideran importante liberar al ser humano de la tediosa tarea de vigilar el tráfico. Por ello, el desarrollo de su próximo catálogo se centra en ofrecer las soluciones más avanzadas de movilidad que garanticen una seguridad plena sin la intervención humana constante.
La revolución de la «conducción sin ojos» por menos de 30.000 euros
La gran noticia que ha dejado el último evento tecnológico internacional es que la arquitectura VEU (Vehículo Eléctrico Universal) será el pilar de esta transformación. Esta base técnica ha sido diseñada desde cero para reducir drásticamente los costes de fabricación, permitiendo que un modelo de acceso pueda llevar instalada la tecnología necesaria para la «conducción sin ojos». Ford planea que este sistema sea la joya de la corona en su próxima camioneta eléctrica, que llegará al mercado con un precio de salida realmente competitivo.
A diferencia de los sistemas actuales que sólo asisten en el guiado, la nueva evolución del BlueCruise permitirá que el usuario retire la mirada del camino de forma legal en tramos autorizados. Esto supone pasar de una supervisión constante a una libertad casi absoluta. Doug Field, responsable del área digital de la marca Ford, ha subrayado que este progreso no debe ser exclusivo de los millonarios. El objetivo es que la «conducción sin ojos» sea una realidad cotidiana para el ciudadano medio que adquiere su primer vehículo eléctrico.
Para lograr este objetivo en 2027, la firma ha trabajado intensamente en la integración de procesadores de alta capacidad que gestionan miles de datos por segundo. El sistema está configurado para que el coche tome el mando absoluto, permitiendo que quien se sienta en el asiento del conductor pueda dedicar su atención a otras actividades, como revisar correos o disfrutar de contenido multimedia. Es un paso gigante que sitúa a la marca por delante de muchos competidores que todavía exigen poner las manos en el volante o la vista en el asfalto.
Sensores inteligentes para una autonomía real en el día a día
La instalación de la «conducción sin ojos» requiere un despliegue de hardware sin precedentes en el segmento de los vehículos de bajo coste. Ford planea utilizar unos sensores que monitorizan todo el perímetro del coche con una precisión milimétrica. Aunque no se han detallado todos los componentes, el uso de radares y posiblemente sistemas LiDAR será fundamental para que el coche «vea» lo que el humano no necesita mirar. Esto garantiza que el vehículo responda con rapidez ante cualquier imprevisto en la vía.
Este salto tecnológico al Nivel 3 de autonomía significa que la responsabilidad legal en caso de fallo recae en el sistema durante el tiempo de activación. Es por esto que la marca está poniendo especial énfasis en la redundancia de los mecanismos de seguridad. La idea es que el usuario confíe plenamente en que su transporte llegará al destino sin necesidad de supervisión manual.
El mercado de los vehículos eléctricos se ha vuelto extremadamente competitivo, especialmente con la llegada de fabricantes asiáticos que presionan en los precios. Sin embargo, la compañía Ford confía en que su capacidad para ofrecer este nivel de automatización sea el factor diferencial. Un coche que te permite ganar una hora de vida libre cada día mientras vas al trabajo tiene un valor que va mucho más allá del simple ahorro de combustible. Es la promesa de devolverle el tiempo a las personas a través de la inteligencia artificial. La era de la «conducción sin ojos» está a la vuelta de la esquina.
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Soy una periodista madrileña con más de 25 años de experiencia. Cursé los estudios de periodismo en el Centro de Estudios Universitarios San Pablo CEU. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en medios como Motor 16, Km77, Car & Driver o Quad & Jet, y he colaborado con departamentos de prensa como el de BMW.















En mi opinión la conducción autónoma que realmente permitirá coches que de verdad sean autónomos no puede estar condicionada a que sólo se pueda utilizar en zonas concretas. Un coche debería poder circular en cualquier sitio en cualquier circunstancia (salvando que las hay donde nadie, ni conducción autónoma ni humano deban conducir por inseguras)