Daimler reflexiona sobre cómo afecta a los proveedores el cambio al coche eléctrico

Daimler ha publicado un informe en el que advierte sobre las consecuencias de la disminución de ventas del diésel y la transición a la movilidad eléctrica sobre los proveedores de la industria de la automoción.

Obligado a cumplir con unos estándares anticontaminación cada vez más estrictos, Daimler, como todos los fabricantes de automóviles, debe modificar gradualmente sus sistemas de producción lo que afecta a sus suministradores. El grupo advirtió a principios de febrero que el crecimiento de los beneficios se reduciría este año debido a la inversión en nuevas tecnologías, como vehículos eléctricos y autónomos.

La transición de los tradicionales motores de combustión a la movilidad eléctrica es uno de esos momentos de cambio fundamentales en la industria del automóvil, que viene a revolucionar por completo el diseño del automóvil, los procesos de producción, el sistema de ventas e incluso la forma de movernos en coche.

Lo que por un lado puede provocar  la desaparición de algunas de las empresas tradicionales del sector que no hayan sabido adaptarse al cambio, supone también una oportunidad para la reconversión y para la aparición de nuevas empresas y actores, con líneas de negocio nuevas basadas en una ampliación de los servicios que pueden añadirse a esta nueva industria.

En un informe publicado por el grupo Daimler, propietario de Mercedes-Benz, se advierte cierta preocupación por las consecuencias de la caída de las ventas de los vehículos movidos por motores de combustión sobre los proveedores de la industria del automóvil.

Debido a la electrificación planificada de los nuevos modelos y al cambio en la mayor demanda de los clientes de los motores de gasolina sobre el diésel, el segmento de Mercedes-Benz está especialmente en riesgo. Daimler requerirá modificar el volumen de sus pedidos lo que podría provocar una sobreutilización o subutilización de las capacidades de producción de algunos proveedores”.

A Daimler le preocupa que sus proveedores exijan compensaciones económicas por estos cambios en los contratos de suministro, si no se ven capaces de cubrir sus costes. Según el grupo alemán: “La necesaria inversión en la expansión de la capacidad de las fábricas de los proveedores también podría requerir nuestra participación”.

Daimler también está preocupado por las ‘crisis políticas’ y las ‘incertidumbres’ que podrían conducir a un cuello de botella en el suministro de productos ‘específicos’ y causar fluctuaciones en los precios: “En general, la capacidad de repercutir sobre los vehículos los mayores costes de las materias primas y otros materiales en forma de precios más altos es limitada, debido a la fuerte presión competitiva en los mercados internacionales”.

¿Tendrá Daimler tendrá que recortar el salario de su CEO, Dieter Zetsche que, según el mismo informe, pasó de 7,61 a 8,61 millones de euros entre 2016 y 2017?

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