- Una prueba en China mostró un mecanismo que expulsa baterías de vehículos eléctricos para evitar incendios, pero los especialistas advierten que podría ser un peligro mayor que la solución.
- La idea busca reducir los incendios, pero genera preocupación por representar riesgos directos en la carretera.
- Así es el invento español que detiene los incendios de las baterías de litio antes de que se descontrole todo
Ya hay pocas cosas que nos sorprendan de los chinos, pero alguna queda. Y es que en China han desarrollado un invento totalmente inesperado: un mecanismo capaz de lanzar disparada la batería de un coche eléctrico en caso de emergencia. El proyecto, grabado en vídeo, está recorriendo las redes sociales con rapidez. No han tardado en surgir las críticas que cuestionan si este método sería una solución viable o, por el contrario, un nuevo problema con forma de proyectil.
El ensayo se realizó con un SUV identificado como Chery iCar 03T, aunque el propio fabricante se distanció de inmediato del invento. La compañía publicó en su cuenta oficial: “Esto no tiene nada que ver con iCAR, pedimos ser racionales”. De esa manera, intentó despejar dudas sobre su implicación en un experimento que ha sido calificado de altamente arriesgado.
¿Cómo funciona este “expulsor de baterías”?
El mecanismo recuerda al principio de un airbag. Según medios locales, sensores internos detectarían un evento térmico y, en cuestión de milisegundos, la batería saldría despedida hacia fuera del vehículo. El alcance de la eyección se situaría entre tres y seis metros. La idea principal es que el incendio se quede fuera del habitáculo y no alcance a los ocupantes.
Someone should tell them that for a modern EV battery to go critical it needs quite an heavy impact…which would destroy this „battery ejection system“. pic.twitter.com/toJi8jbfkx
— China EV, Engineering & Life (@ChinaEV_Eng_Lif) September 20, 2025
El vídeo muestra con claridad la secuencia: el módulo sale a gran velocidad, golpea contra una superficie preparada y es cubierto rápidamente por una manta resistente al fuego. Para la demostración, incluso se usaron almohadillas que amortiguaban el impacto. Todo controlado. Pero el debate real surge al pensar en un accidente en carretera, con tráfico y peatones alrededor.
El riesgo de convertir las baterías en un proyectil rodante
El mayor temor es evidente: ¿dónde acaba una batería de varios cientos de kilos lanzada al aire? Un componente de ese peso, viajando a gran velocidad, podría impactar contra otro coche en movimiento o, peor aún, contra personas. Lo que se plantea como un dispositivo para evitar un fuego dentro del vehículo, en la práctica podría crear una catástrofe en el entorno.
Esta manta está especialmente pensada para apagar el fuego en un coche eléctrico
Otro punto crítico es que, en un choque grave, la estructura del coche suele deformarse. Si el sistema queda atrapado entre piezas dobladas, difícilmente podría activarse. Y eso significaría volver al mismo problema inicial: incendio con la batería aún dentro del habitáculo.
Expertos consultados en medios locales coincidieron en que, aunque ingenioso, el sistema se enfrenta a una serie de obstáculos insalvables en la vida real. No sólo por la física del impacto, sino también por las implicaciones legales y de responsabilidad civil.
Quién organizó la prueba y por qué hay tanta confusión
La información disponible apunta al China Automotive Collision Repair & Technology Research Center como organizador del evento donde se presentó el prototipo. El acto tuvo lugar el 19 de septiembre de 2025 y se denominó “Demostración y encuentro sobre tecnología de lanzamiento de baterías de potencia”.
Aunque el vehículo usado en la prueba fue un iCar 03T, la marca matriz, Chery, negó cualquier relación. Esa aclaración llegó con rapidez, posiblemente para evitar que se asociara su imagen a un ensayo con tanto potencial de controversia. También se mencionó a Joyson Group como posible socio tecnológico. Sin embargo, la propia empresa rechazó haber estado involucrada, de acuerdo con la información publicada por Epoch Times.
En definitiva, lo que parecía un proyecto conjunto acabó convertido en un rompecabezas de declaraciones cruzadas. Ni fabricantes ni empresas de componentes quieren cargar con la autoría de un sistema que ha encendido más alarmas que entusiasmos.
Un futuro dudoso para la eyección de baterías
El concepto de lanzar las baterías de los coches eléctricos lejos del coche en caso de emergencia suena más a idea de película de acción que a un avance en seguridad automotriz. Para muchos analistas, es un callejón sin salida: los riesgos superan con creces los beneficios.
Las baterías usadas de Stellantis son empleadas por este vehículo eléctrico del Grupo Volkswagen
Los incendios en vehículos eléctricos siguen siendo un desafío para la industria. Ingenieros de todo el mundo trabajan en celdas más estables y materiales resistentes a los impactos. Ese es el camino más lógico, sostienen, y no el de convertir la batería en un proyectil. En la práctica, un mecanismo de este tipo no sólo sería costoso de desarrollar, también generaría problemas legales y éticos imposibles de ignorar. Nadie quiere ser responsable de un accidente provocado por un componente lanzado al tráfico abierto.
Por ahora, el invento queda como un experimento llamativo, capaz de atraer miradas en un vídeo viral, pero difícil de imaginar en el catálogo de un coche de producción. El sector eléctrico busca seguridad, pero no a cualquier precio.
Soy una periodista madrileña con más de 25 años de experiencia. Cursé los estudios de periodismo en el Centro de Estudios Universitarios San Pablo CEU. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en medios como Motor 16, Km77, Car & Driver o Quad & Jet, y he colaborado con departamentos de prensa como el de BMW.













