- Los ciberdelicuentes son capaces de realizar el secuestros de un coche a miles de kilómetros de distancia
- Según un estudio del RACE, al 84,5% de los automovilistas les preocupa ser víctima de un ciberdelito relacionado con el coche
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Cuando en España se habla de secuestros, a todos nos vienen a la cabeza algunos de los más sonados y mediáticos, tales como los de Ortega Lara, Emiliano Revilla o el padre de Julio Iglesias, todos ellos llevados a cabo por la banda terrorista ETA, en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado. También, a los más veteranos les vendrán a la cabeza los de los futbolistas Quini, llevado a cabo por tres parados de Zaragoza (año 1981), y Di Stefano retenido por guerrilleros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) en Venezuela (año 1963).
Han pasado muchos años ya de esos delitos y para algunos el secuestro quizás parezca algo del pasado, pero nada más lejos de la realidad. Lo que pasa es que esos secuestros mediáticos y en ocasiones con peticiones millonarias, han dado paso a otros mucho menos rimbombantes y más simples, por los que se consiguen pequeñas cantidades de dinero pero en los que los delincuentes se ensucian menos las manos. Vamos, en los que ni siquiera se ensucian las manos ya que ni siquiera están presentes en el momento de cometer el delito.
Estarás diciendo, ¿a dónde nos lleva todo esto? Pues a uno de los últimos tipos de secuestro que se está llevando a cabo y que tiene como arma fundamental la conectividad de nuestros vehículos.
Te secuestran el coche…
Imagina la siguiente escena. Sales de casa y te montas en tu vehículo último modelo hiperconectado para acudir a una importante reunión de trabajo. Recorres unos pocos metros y, de repente, el coche se bloquea, no atiende a tus indicaciones y te quedas encerrado sin poder salir. Llega un mensaje a la pantalla de 15 pulgadas que tienes delante y te dice que tu coche ha sido secuestrado por un hacker que puede hacer con él lo que quiera porque tiene el control absoluto del mismo y te invita a pagar un rescate si no quieres que la cosa vaya a peor. Que realices la transferencia a través de tu móvil a una cuenta extraña, posiblemente en un paraíso fiscal. Suele ser poco dinero, unos miles de euros a lo sumo, incluso menos.
¿Te parece ciencia ficción? Seguro que no, porque sabes que es posible. Lo sabes porque, aunque no queramos pensarlo más de la cuenta, todos creemos que los vehículos de última generación son vulnerables a los ciberataques, como los son nuestros ordenadores o nuestros smathphones.
De hecho, según el primer estudio realizado en España sobre ciberseguridad aplicada al vehículo, elaborado por el RACE, y llevado a cabo con la opinión de casi 1.000 conductores, al 84,5% de los automovilistas les preocupa ser víctima de un ciberdelito relacionado con el coche. Y el 3,4% de los encuestados declara haber sido víctima de un ciberdelito relacionado con su coche o conocer a alguien que lo ha sido, un dato que refuerza la idea de que este riesgo ya no es hipotético.
…o te secuestran a ti y a los tuyos dentro del coche
Los vehículos en la actualidad son prácticamente enormes centralitas que un experto puede manejar a distancia a través, por ejemplo, de nuestro smartphone. La conectividad por bluetooth puede ser una rendija en la seguridad del coche por el que se puede colar un hacker para tomar el control. Al igual que las actualizaciones OTA, que muchos fabricantes utilizan para mejorar el software de sus vehículos a distancia, se llevan a cabo desde un ordenador central, para el bien del usuario. Ese mismo sistema o similar puede ser utilizado vilmente para hacer el mal al conductor y a quienes le acompañan.
Si la conducción semiautónoma (la autónoma todavía más), ya le permite al coche tomar el control de la conducción en determinados momentos y tomar decisiones para mejorar nuestra seguridad, también es posible, influenciada por un hacker, que tome decisiones en contra de nuestra seguridad. Hasta el punto de conducirnos a donde no queremos ir, por donde no queremos ir, o a la velocidad que no queremos ir.
No es que sea algo fácil de realizar. De hecho las marcas trabajan para hacer sus software lo más seguros posibles, pero si han conseguido entrar en los ordenadores de grandes corporaciones, bancos e incluso del pentágono, ¿qué no van a poder hacer los ciberdelincuentes con un simple coche? De hecho ya ha ocurrido en varias ciudades del mundo. La delincuencia no descansa y casi con cada avance tecnológico crecen sus posibilidades de hacer el mal.
Los seguros no cubren estas situaciones
Los conductores ya no solo temen averías o accidentes. El coche conectado introduce una nueva amenaza: el ciberdelito. En el estudio realizado por el RACE, ante la pregunta sobre si les preocuparía que un hacker pudiera bloquear su coche a distancia y exigir un rescate para volver a arrancarlo, el 87,4% de los conductores responde afirmativamente, mientras que el 75,3% se declara preocupado en distintos niveles.
En la actualidad, los seguros de automóviles no cubren este tipo de situaciones (secuestros de coche) que se puede dar mientras conduces. Puedes tener asegurado tu vehículo contra el robo, pero es que esto no es lo mismo ni mucho menos. Aquí nadie se lleva tu vehículo, sino que te lo secuestran durante un tiempo determinado, tomando el control de manera remota. Es un nuevo delito de los denominados de guante blanco, podría decirse que más que blanco.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.















