- La fábrica española ha reformado unos 160.000 m², añadido 1.000 robots y estrenado un puente automatizado de baterías para producir el Cupra Raval y el resto de la familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen.
- España concentra más de 90 proveedores y 110 plantas que aportan el 70% del coste de materiales de estos modelos, reforzando su papel como centro industrial del vehículo eléctrico urbano en Europa.
- El Cupra Raval, desarrollado sobre la plataforma MEB Small/MEB+, aspira a democratizar la movilidad eléctrica con un precio de partida estimado en torno a 26.000 euros y un posicionamiento claramente deportivo.
El 2026 se perfila como un año decisivo para SEAT CUPRA y, en particular, para el desembarco del Cupra Raval como eléctrico urbano de acceso a la gama de la marca. Este modelo, que se desvelará al mundo entero el próximo 9 de abril, será el primer coche 100% eléctrico producido en la planta de Martorell y estrena una nueva etapa industrial y de producto que apunta a democratizar la movilidad de cero emisiones sin renunciar al carácter deportivo de la firma.
La compañía habla abiertamente de “comienzo de una nueva era” y no es una frase retórica. Para llegar a este punto, Martorell ha afrontado una de las transformaciones más profundas de su historia reciente, adaptando procesos, instalaciones y cadena de suministro a una familia completa de coches eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen.
Martorell se reinventa
La planta catalana ha reformado cerca de 160.000 m² de superficie para poder producir modelos eléctricos en la Línea 1, la misma que ensamblará tanto el Cupra Raval. Esta adaptación ha implicado la instalación de 1.000 nuevos robots en la zona de chapistería y 60 nuevas matrices de estampación, incluyendo una prensa PXL de última generación, así como el desarrollo de cuatro colores específicos de carrocería para esta familia de vehículos.
Uno de los cambios más visibles es el nuevo puente automatizado de unos 600 metros que conecta la planta de ensamblaje de sistemas de baterías (inaugurada recientemente) con la Línea 1 del taller de montaje. Situado a unos cinco metros de altura, este sistema garantiza un flujo continuo de baterías directamente hasta la línea de producción, reduciendo movimientos internos, tiempos muertos y complejidad logística. Es una pieza clave para asegurar ritmos estables de fabricación y para integrar la batería como componente central del vehículo eléctrico, tanto a nivel técnico como organizativo.
En paralelo, la planta se ha preparado para convertirse en una fábrica flexible, capaz de ensamblar vehículos 100% eléctricos, híbridos e incluso modelos de combustión de alta eficiencia para distintas marcas del Grupo Volkswagen. Esta flexibilidad será fundamental para gestionar la transición entre tecnologías y adaptarse a la demanda real de los distintos mercados.
Serie 0: la fase final antes del lanzamiento
El Cupra Raval se encuentra ya en la denominada “serie 0”, la última fase de industrialización previa a la producción en serie. En esta etapa se ensamblan unidades pre-serie que permiten verificar procesos, ajustar tiempos, validar equipamientos y asegurar que se cumplen los estándares de calidad antes de escalar el ritmo de fabricación.
Este periodo resulta especialmente importante en un proyecto de esta envergadura, donde se estrena tanto una nueva familia de modelos como infraestructuras de producción profundamente renovadas. Es aquí donde se comprueba si la automatización, la logística interna y la formación de los equipos responden como se había planificado. La compañía subraya que ya se han completado más de 560.000 horas de formación vinculadas a la electrificación y al nuevo modelo productivo, tanto en Martorell como en Volkswagen Navarra.
España, epicentro de la familia de eléctricos urbanos
SEAT CUPRA lidera el clúster industrial encargado de desarrollar y fabricar la familia de coches eléctricos urbanos del Brand Group Core del Grupo Volkswagen, que incluye cuatro modelos de tres marcas. El Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo se producirán en Martorell, mientras que el Skoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross saldrán de las líneas de Volkswagen Navarra.
España ocupa una posición central en este proyecto: concentra más de 90 proveedores y 110 plantas productivas que, en conjunto, suponen alrededor del 70% del coste de materiales adjudicado. Esto significa que buena parte de la cadena de valor del coche eléctrico urbano (desde componentes estructurales hasta elementos de interior o sistemas electrónicos) se localizará en el país. Future Fast Forward, la gran iniciativa de electrificación impulsada por el Grupo Volkswagen, SEAT CUPRA, PowerCo y otros socios, moviliza 10.000 millones de euros e involucra proyectos en nueve comunidades autónomas.
Más allá de las cifras, la apuesta refuerza el papel de la automoción española como sector estratégico en la transición energética y consolida la visión de convertir la Península Ibérica en uno de los hubs de referencia del vehículo eléctrico en Europa.
Te puede interesar…
- Si crees que recargar es lento, espera a ver lo que ha conseguido NIO con sus baterías
- Agárrate porque Opel confirma que habrá un Corsa GSE eléctrico que quitará el hipo
- ¿Compraste ya la baliza V16? El aviso urgente de Unión Europea que podría anular tu compra
No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.















