- Probamos el Leapmotor C10 REEV para ver si puede hacer los 970 km que promete en su ficha técnica
- REEV son las siglas de Range Extended Electric Vehicle, es decir, vehículo eléctrico de autonomía extendida
- Leapmotor C10 eléctrico o de autonomía extendida, ¿cuál es más caro?
El Leapmotor C10 REEV es un SUV de 4,74 metros de largo, con una propuesta muy interesante: ofrecer la experiencia de un coche eléctrico, pero con la tranquilidad de un motor de gasolina que actúa como generador para extender su autonomía. Se trata en este caso de un 1.5 litros encargado únicamente de producir electricidad cuando la batería se agota.
Se presenta como una alternativa diferente a los híbridos enchufables tradicionales, con un precio competitivo que ronda los 33.800 euros (sin las ayudas del Plan Moves III). Su potencia total es de 215 CV (160 kW), con un par de 320 Nm, y monta una batería de 28,4 kWh. Según la ficha técnica, puede recorrer hasta 145 kilómetros en modo 100% eléctrico y alcanzar una autonomía total de casi 1.000 kilómetros (970 km homologados) combinando batería y depósito de combustible.
Son cifras ambiciosas, que lo sitúan en la órbita de modelos mucho más caros como el Lynk & Co 01 híbrido o incluso algunos SUV eléctricos de gran tamaño como el Skoda Enyaq o el Hyundai IONIQ 5, aunque con un planteamiento claramente distinto.
Así funciona el sistema de autonomía extendida del Leapmotor C10 REEV
A diferencia de los híbridos enchufables, en el Leapmotor C10 REEV el motor de gasolina no impulsa nunca las ruedas. Su función es generar electricidad para mantener la batería cargada o alimentar directamente al motor eléctrico. Esto permite que la conducción se sienta (casi) siempre como la de un coche eléctrico: lineal y con la respuesta inmediata propia de un motor sin embrague ni cambios (deberíamos añadir aquí el adjetivo silencioso, pero luego te contaré que no lo es…).
El sistema arranca siempre en modo eléctrico puro y, cuando la batería desciende de cierto nivel, el motor térmico entra en funcionamiento de manera automática para mantener la carga. En teoría, esto permite recorrer cientos de kilómetros sin preocuparse por encontrar un punto de recarga, eliminando la famosa “ansiedad de autonomía” de los eléctricos puros.
Sobre el papel, la idea es brillante: la eficiencia de un eléctrico en el día a día y la libertad de un térmico para viajar sin limitaciones. Pero en la práctica, como veremos, la ejecución no es tan redonda como promete.
1.000 km de autonomía ¿reales?
Para comprobar si el Leapmotor C10 REEV puede realmente cumplir con la promesa de los casi 1.000 kilómetros, realizamos una prueba de larga distancia que combinó tramos urbanos, carreteras secundarias y un buen porcentaje de autopista. El resultado fue una autonomía real de 870 kilómetros, una cifra muy respetable pero claramente inferior a la homologada. En condiciones de uso real —con el coche cargado, temperaturas normales y conducción a ritmos legales— el sistema se muestra eficiente, pero no milagroso.
Ya que estamos, vamos a hablar un poco de como se comporta el Leapmotor C10 REEV en marcha…
Lo cierto es que a mi me ha dejado un sabor agridulce. El confort de marcha a baja velocidad y la suavidad de su propulsión son notables, pero a partir de los 100 km/h aparecen sus mayores debilidades. La insonorización es claramente mejorable: el ruido del viento y de los neumáticos se cuela en el habitáculo con demasiada facilidad, hasta el punto de resultar molesto en viajes largos.
También acusa el peso y la puesta a punto blanda del chasis. La carrocería balancea más de lo deseable en curvas rápidas y el conjunto transmite poca confianza cuando se le exige. Es un coche estable, sí, pero no especialmente preciso ni agradable para quien disfrute conduciendo.
A esto se suma un sistema de infoentretenimiento poco intuitivo y que obliga a pasar por la pantalla para manejar casi todas las funciones del vehículo (desde la climatización hasta los ajustes del espejo), lo que obliga a apartar la vista de la carretera con demasiada frecuencia. Además, durante la conducción aparecen mensajes en pantalla excesivamente largos, imposibles de leer sin distraerse. No es una cuestión menor, ya que afecta directamente a la usabilidad y a la seguridad.
Conclusión: buena idea, ejecución mejorable
El Leapmotor C10 REEV representa una propuesta muy atractiva sobre el papel: un coche eléctrico con extensor de autonomía capaz de recorrer largas distancias sin depender de la red de recarga. Sin embargo, su ejecución no está del todo lograda.
La autonomía real se queda por debajo de lo prometido, el coche se muestra perezoso a velocidades altas y la falta de insonorización, junto con un sistema multimedia poco práctico, penalizan su confort en carretera. En definitiva, es un coche con un concepto interesante, pero que no termina de convencer como opción para viajes largos, que es precisamente donde debería brillar.
Periodista de cuándo se maquetaba con tipómetro (no, no hace tanto...). Toda una vida dedicada a escribir sobre cómo la movilidad cambia (para bien) la vida de las personas. Ahora, con enchufe














