- El coche eléctrico de 1979 demuestra que la movilidad eléctrica no empezó hace pocos años.
Su dueño lo usa a diario y asegura que todavía cumple sin problemas. - Este coche eléctrico de 1979 alcanza más de 200 km con una batería renovada. Un vehículo raro del que apenas se fabricaron unas decenas.
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Cuando se habla de vehículos eléctricos, la imagen habitual es la de coches actuales llenos de pantallas y con sistemas de carga muy rápidos. Sin embargo, mucho antes de que este tipo de movilidad eléctrica ganara popularidad ya existían proyectos que intentaban demostrar que era posible circular sin gasolina.
Uno de esos experimentos sobre ruedas sigue funcionando hoy en día. Se trata de un coche eléctrico de 1979 que todavía se utiliza para ir al trabajo todos los días. Su propietario, Declan Cav, lo conduce a diario y afirma que continúa siendo muy útil para los desplazamientos normales.
El coche eléctrico de 1979: un modelo raro que apenas se fabricó
El vehículo en cuestión se llama Unique Mobility Electrek y salió al mercado entre finales de los setenta y comienzos de los ochenta del siglo pasado. Las cifras de producción nunca quedaron del todo claras. Su propio creador calcula que sólo se ensamblaron entre 50 y 75 unidades.
La unidad que utiliza Cav tiene un valor muy especial: fue la primera que salió de fábrica. En su momento tenía un precio muy elevado para la época. Hoy equivaldría aproximadamente a unos 70.000 euros, una cantidad reservada actualmente a los coches de lujo.
Ese dato ayuda a entender por qué el modelo nunca llegó a extenderse. Aun así, el coche eléctrico de 1979 ha resistido el paso del tiempo y sigue circulando con normalidad, algo que sorprende incluso a quienes conocen bien la historia del automóvil eléctrico.
Autonomía del coche eléctrico de 1979 tras cambiar la batería
El Electrek original prometía alrededor de 161 kilómetros de recorrido cuando circulaba a 72 km/h. Para conseguirlo utilizaba una batería de plomo de 16 kWh, una tecnología bastante limitada si se compara con la actual.
El propietario decidió modificar el sistema energético. Ahora el coche monta un paquete de 32 kWh. Gracias a ese cambio, Cav asegura que el coche eléctrico de 1979 puede recorrer unos 209 kilómetros con una carga completa.
En cuanto a la recarga no es rápida. El sistema admite una potencia de sólo 3,3 kW, por lo que llenar la batería lleva bastante tiempo. Aun así, para trayectos cotidianos el dueño explica que resulta suficiente y le permite usarlo como vehículo habitual.
Curiosidades del coche eléctrico de 1979: cambio manual y secador
Uno de los rasgos más llamativos del Electrek es que dispone de cambio manual. Algo poco común en este tipo de coches. Cav comenta que normalmente arranca en tercera marcha y el vehículo no se cala.
Coches eléctricos de ocasión: ahora se venden más, más baratos y más rápido
En cuanto a la potencia, el modelo se anunciaba con 32 caballos, aunque su propietario calcula que la cifra real ronda los 51. La velocidad máxima anunciada era de 121 km/h, aunque en la práctica él nunca ha superado los 105 km/h.
El interior también guarda una sorpresa curiosa. Para evitar que el parabrisas se empañe en invierno, los ingenieros colocaron un pequeño secador de pelo bajo el salpicadero del lado del pasajero. Al pulsar un botón lanza aire caliente hacia el cristal. Según Cav, funciona, aunque casi nunca necesita usarlo.
Otros detalles del Unique Mobility Electrek
- Pilotos traseros procedentes de un Chevy Monza.
- Portón tomado de un Ford Pinto.
- Volante y caja de cambios de Volkswagen.
- Alfombrillas con logotipo de GM.
Este conjunto de piezas procedentes de distintos coches hace que el vehículo parezca un montaje improvisado. Sin embargo, el sistema eléctrico se diseñó específicamente para el proyecto con ayuda de General Motors.
Cómo se conduce hoy este coche eléctrico de 1979
Circular con este vehículo no tiene mucho que ver con un eléctrico actual. No cuenta con asistencia en la dirección ni en los frenos. Además, el motor produce un sonido bastante fuerte que su propietario describe como un grito constante.
La frenada regenerativa también exige cierta atención. Hay que usarla con cuidado para evitar daños en los componentes. A velocidades bajas el coche responde con energía, pero a partir de unos 56 km/h pierde empuje, sobre todo en subidas.
A pesar de esas peculiaridades, Cav prefiere este vehículo frente a otros más recientes que tiene en casa, como un Chevy Volt. Dice que lo usa porque es diferente y porque en cada trayecto se siente como un pequeño viaje al pasado.
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Soy una periodista madrileña con más de 25 años de experiencia. Cursé los estudios de periodismo en el Centro de Estudios Universitarios San Pablo CEU. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en medios como Motor 16, Km77, Car & Driver o Quad & Jet, y he colaborado con departamentos de prensa como el de BMW.















