- La batería de Edison vuelve al debate tecnológico tras confirmarse que su diseño podía alcanzar cargas casi instantáneas.
- Esta batería de hace 125 años pasa de ser una rareza histórica a plantearse como opción para almacenamiento de energía solar y respaldo eléctrico.
- Hace 113 años Edison inventó una batería con más de 1.600 km de autonomía
A comienzos del siglo XX, el coche eléctrico no era una rareza. En muchas ciudades de Estados Unidos circulaban más vehículos eléctricos que modelos con motor de combustión. Y en ese mismo escenario, un inventor muy conocido apostó por cambiar las reglas del transporte con una batería totalmente distinta a las habituales.
En 1901, Thomas Edison presentó una batería de níquel-hierro que aspiraba a superar las limitaciones del plomo-ácido. Más de un siglo después, un estudio sostiene que aquella idea para los vehículos eléctricos eléctricos tenía más recorrido del que se pensaba. La clave ha llegado desde Universidad de California en Los Ángeles.
Batería de Edison: una promesa que perdió frente a la gasolina
La batería de Edison nació en un momento en el que la movilidad eléctrica parecía totalmente viable. Pero, los acumuladores de plomo-ácido apenas permitían recorrer unos 50 kilómetros y añadían un peso considerable al vehículo. Eso limitaba su uso diario y su expansión comercial.
UCLA researchers have revisited Thomas Edison’s nickel–iron battery using modern nanomaterials engineering ⚡️ Co-led by @cnsiatucla member Ric Kaner (@uclaengineering), the work highlights a fast-charging, long-life approach for renewable energy storage:https://t.co/icIcgdBAT2
— CNSI at UCLA (@cnsiatucla) February 11, 2026
El diseño de níquel-hierro pretendía alcanzar cerca de 160 kilómetros por carga y reducir el desgaste con el paso del tiempo. También planteaba tiempos de recarga de alrededor de siete horas, una cifra competitiva para aquella época.
Sin embargo, surgieron problemas. Durante la carga se liberaba hidrógeno y la tecnología no estaba del todo resuelta. Al mismo tiempo, los motores de gasolina avanzaban con rapidez y abarataron los precios. El mercado terminó inclinándose hacia la combustión y el coche eléctrico quedó en segundo plano durante décadas.
Batería de Edison y nanotecnología: la clave para cargar en segundos
Más de cien años después, la batería de Edison ha sido reinterpretada con las herramientas tecnológicas actuales. Esto ha sido posible gracias a un equipo vinculado a la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), que aplicó nanotecnología para revisar el viejo esquema de níquel-hierro de la batería de Edison.
Si crees que recargar es lento, espera a ver lo que ha conseguido NIO con sus baterías
El nuevo prototipo puede recargarse en cuestión de segundos y resistir más de 12.000 ciclos completos de carga y descarga. Esa cifra equivale a más de tres décadas de uso cotidiano sin un deterioro severo.
El avance reside en la estructura interna del material. Los científicos tomaron como referencia procesos biológicos, como la formación de huesos o conchas marinas. Utilizaron proteínas procedentes de subproductos de la industria cárnica como base para crear diminutos grupos de níquel e hierro, de menos de cinco nanómetros.
La batería de Edison pasa del coche eléctrico al almacenamiento solar
Tras formar esos nanoclústeres, los integraron en láminas muy finas de óxido de grafeno y aplicaron calor. El resultado fue una estructura tipo aerogel compuesta casi por completo de aire. Esa configuración multiplica la superficie activa disponible para las reacciones electroquímicas.
Cuanta más superficie está en contacto, más átomos intervienen en el proceso. Esto explica la rapidez de carga. Aunque su densidad energética no iguala a la de las baterías de ion-litio usadas hoy en automoción, el sistema presenta algunas ventajas en durabilidad y velocidad.
Por eso, los investigadores apuntan a otro destino. La antigua batería de Edison reinventada podría servir ahora para almacenar excedentes de energía solar durante el día y liberarlos por la noche. También se estudia su uso como respaldo para centros de datos y redes eléctricas. La intuición de Thomas Edison, que en su momento no encontró hueco en el mercado, vuelve ahora a escena en plena transición energética.
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Soy una periodista madrileña con más de 25 años de experiencia. Cursé los estudios de periodismo en el Centro de Estudios Universitarios San Pablo CEU. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en medios como Motor 16, Km77, Car & Driver o Quad & Jet, y he colaborado con departamentos de prensa como el de BMW.














