A la espera de la llegada del esperado Cupra Raval que, sin duda, será uno de los grandes lanzamientos de 2026 hemos probado una de las apuestas seguras de la marca barcelonesa: el Cupra León con mecánica híbrida enchufable.
El modelo que hoy nos ocupa forma parte de la familia eHybrid, apellido de todos los modelos de la casa que combinan un motor de combustión con otro eléctrico. Está disponible en versión compacto y familiar (Sportstourer) y con una gama mecánica con potencias que oscilan entre los 204 CV y los 272 CV de la versión VZ. Lo mejor es que funciona realmente bien y tiene un precio de acceso de lo más competitivo (al cierre de estas líneas el configurador de Cupra permite cerrar la compra en 29.990 euros).
Cupra León y Seat León, diferencias y semejanzas
A pesar de llevar tiempo en el mercado, han sido varios los amigos/vecinos que me han preguntado qué diferencias hay entre el León de Cupra y el de Seat. Esto lo hemos explicado en alguna ocasión, pero voy a hacer un pequeño resumen antes de entrar en faena.
Ambos modelos comparten plataforma y aunque tienen interiores parecidos y son muy similares en tamaño, lo cierto es que sus líneas dejan claro de dónde viene cada uno. El Cupra León tiene aristas más afiladas, es más deportivo y recurre a una paleta de colores que mezcla acabados metalizados con tonos mate. El Seat León, sin embargo, se convierte en la versión menos llamativa (sin que esto sea malo) y aunque cuenta en su línea de acabados con una versión deportiva (la FR) es más discreto y conservador en su estética.
Si nos fijamos en la potencia, gana el Cupra León, con 245 CV, aunque los 204 CV que ofrece el Seat no son nada despreciables. Pero este incremento de potencia tiene un precio que en en este caso es una diferencia de algo más de 2.000 euros.
Prueba Cupra León SporsTourer e-Hybrid
Ahora sí… entramos en faena. La versión del Cupra León que hemos probado tiene carrocería familiar, combina un motor eléctrico y el de combustión y no es la más potente de la gama. Es decir, se trata del Cupra León Sportourer 1.5 e-Hybrid.
Un par de líneas para hablar de la estética que se renovó en 2024 (el modelo llegó al mercado en 2020) para adaptarse al nuevo lenguaje de diseño de la marca. Personalmente como más me gusta es visto de frente con el frontal en forma de nariz de tiburón; también resulta atractivo por la parte trasera, especialmente por la franja luminosa que recorre todo el ancho mejorando su presencia.
El León familiar mide 4,6 metros de largo, 1,79 metros de ancho y 1,46 metros de alto (contando con las barras de techo negras). En el interior la sensación es de calidad. Hay plásticos duros en algunas zonas, pero también materiales blandos, costuras a juego con algunas molduras y una decoración lumínica que resulta atractiva sin llegar a parecer una nave espacial (sensación que sí tuve en el Cupra Tavascán).
Domina el salpicadero la pantalla del sistema multimedia, de 12,9 pulgadas. Es una interfaz bastante intuitiva, compatible con Apple Car Play y Android Auto sin necesidad de cables. Se agradecen los botones en la parte inferior para el volumen y el acceso al climatizador de tacto mucho más sencillo que los botones hápticos del volante a los que he terminado de coger el tacto.
Deportividad y confort a partes iguales
Nuestro Cupra León Sportsourer híbrido enchufable combina un motor de gasolina 1.5 TSI con un eléctrico que cuando trabajan juntos ofrecen una potencia máxima conjunta de 204 CV (150 kW) y un par máximo de 350 Nm, suficientes para ofrecer un rendimiento ágil sin renunciar a la eficiencia. Esta mecánica está asociada a una transmisión automática DSG de 6 velocidades.
En carretera, su comportamiento es equilibrado entre deportividad y confort. El centro de gravedad más bajo, gracias a la ubicación de la batería, se traduce en una buena estabilidad en curva y en una sensación de aplomo a alta velocidad. La dirección es precisa y comunica correctamente lo que sucede bajo las ruedas, mientras que el chasis permite un paso por curva ágil sin penalizar el confort en largos desplazamientos. No es un deportivo puro, pero sí un familiar con un tacto dinámico.
En cuanto al consumo real, en trayectos urbanos y periurbanos, es fácil circular en modo eléctrico la mayor parte del tiempo, reduciendo el consumo de gasolina prácticamente a cero. En uso mixto, combinando ciudad y carretera con la batería descargada, el consumo se sitúa en torno a los 6,0 l/100 km.
La gran pregunta es: ¿merece la pena pagar más por tener un motor eléctrico? Como el precio es una de las claves a la hora de tomar esta decisión empezaremos por ahí. La versión de acceso a la gama Cupra León Sportstourer (con motor de gasolina) tiene un precio de partida de 32.642 euros. Esta es menos potente (150 CV), pero hay una alternativa diésel que igual en caballos a la híbrida enchufable y cuesta 36.702 euros.
El modelo de nuestra prueba se puede adquirir por 42.130 euros, es decir, 6.000 euros más que el diésel que le iguala en potencia. Ahora bien, la tarifa no descuenta la ayuda del Plan Moves que para este modelo puede ser hasta 5.500 euros, lo que igualaría el precio.
Aún sin ayudas tengo claro que sí merece la pena hacer ese pequeño esfuerzo económico por contar con un motor eléctrico que servirá no como apoyo sino como principal incluso único propulsor en el día a día.
Periodista de cuándo se maquetaba con tipómetro (no, no hace tanto...). Toda una vida dedicada a escribir sobre cómo la movilidad cambia (para bien) la vida de las personas. Ahora, con enchufe














