- Aunque Volvo prioriza la electrificación, no se cierra a utilizar nuevas tecnologías como el hidrógeno y los biocombustibles
- La marca sueca afirma estar preparada para dejar de vender coches de combustión en 2030
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A pesar de que la inmensa mayoría de las marcas del viejo continente han acogido con alivio la decisión de la Comisión Europea de flexibilizar la prohibición efectiva de la UE sobre los nuevos automóviles con motor de combustión a partir de 2035, hay alguna a la que no le ha sentado nada bien y no está de acuerdo con esa decisión, tomada por la presión extrema llevada a cabo por países como Alemania e Italia, principalmente.
Quizás la marca que más ha mostrado su desavenencia con este cambio de rumbo de la Comisión Europea ha sido Volvo. La marca sueca, propiedad de Geely Holding Group desde el año 2010, no oculta su disconformidad con una decisión que califican abiertamente como errónea.
Las reglas son para cumplirlas, recalcan desde Volvo
Sin duda, mucho tiene que ver con este malestar el que Volvo sea la marca europea que más énfasis ha puesto desde hace años en su estrategia ‘cero emisiones’, de la que afirmó que le iba a llevar a dejar de vender coches de combustión en 2030, cinco años antes de la fecha que había impuesto la UE (2035), pero que ahora ya no es el horizonte definitivo.
Los directivos de la marca con sede en Gotemburgo no pierden la oportunidad de criticar el nuevo rumbo europeo y el último en hacerlo ha sido Erik Severinson, Chief Commercial Officer de Volvo Cars. El directivo sueco aprovechó la presentación del nuevo Volvo EX60 y del EX60 Cross Country, para, en un encuentro con periodistas, calificar la decisión como «negativa», afirmando que «si hay reglas, hay que cumplirlas; de lo contrario, el resto de la industria no sabe qué hacer», según ha publicado La Tribuna de la Automoción.
A pesar del malestar de Volvo, Severinson considera que no impactará de manera importante en el proceso de electrificación del sector automotriz europea en general «porque los clientes deciden mucho más que la Comisión en Bruselas, y, si como industria ofrecemos los productos correctos al precio adecuado, los clientes empezarán a elegir eléctricos, con o sin normativa sobre ICE».
«Volvo necesita tener un coche para cada cliente», y por eso la marca presenta una oferta completa de eléctricos, híbridos enchufables y, en algunos mercados, también versiones de gasolina de coches pequeños como el XC40. «Lo importante para nosotros como empresa e industria es estar listos para la electrificación completa cuando el cliente lo esté», afirmó.
Volvo abandonó ACEA por discrepancias
De hecho, a mediados de 2022, Volvo tomó la decisión de abandonar la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), a finales de ese mismo año, alegando diferencias entre su estrategia de ‘cero emisiones’ y la postura del lobby automovilístico europeo. «Hemos llegado a la conclusión de que la estrategia y las ambiciones de sostenibilidad de Volvo Cars no están totalmente alineadas con el posicionamiento y la forma de trabajar de la ACEA en esta etapa», afirmó en un comunicado.
Y es que la patronal de los fabricantes de automóviles había criticado sin ambages las políticas de electrificación de la Unión Europea, poniendo especial énfasis en la propuesta de prohibir los coches con motor de combustión interna a partir de 2035. Volvo no comulgaba con ese punto de vista de la asociación y decidió abandonarla.
Volvo, abierta al hidrógeno y a los biocombustibles
Erik Severinson no parece estar preocupado por el lento ritmo de instalación de infraestructuras de recarga en algunos países y afirmó que «en mercados con alta penetración de eléctricos, existe un umbral:cuando la penetración supera el 40%, la infraestructura se desarrolla por sí sola».
Aunque la marca nórdica prioriza la electrificación, no se cierra a utilizar nuevas tecnologías como el hidrógeno y los biocombustibles. «Las pilas de combustible son interesantes para vehículos pesados, pero para coches personales, el enfoque sigue siendo eléctrico», afirmó el COO, que aprovechó para recalcar las bondades del EX60, uno de los modelos que se presentaron, «el Volvo EX60 es un coche eléctrico sin compromisos. Funciona igual que un coche de combustión, se carga tan rápido como repostarías, y cuesta lo mismo que un híbrido enchufable. Así que creemos que estamos ofreciendo productos tan buenos como un coche de combustión».
En cuanto a la estrategia de futuro de Volvo, Severinson destacó que la digitalización y la experiencia de cliente personalizada son puntos clave, y que «para rendir y transformarnos necesitamos mejorar cada mes en volumen y ganancias».
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.
















