El Rinspeed Oasis es un prototipo eléctrico y autónomo, que se transforma en una oficina o en una sala de estar y que es capaz de desplazarse sin conductor y por lo tanto como un coche compartido utilizando sus posibilidades de comunicación en las redes sociales.

Rinspeed, una empresa suiza fundada en 1979 y especializada en la restauración de vehículos clásicos quiere dar el salto al futuro con un prototipo eléctrico autónomo y compartido, que, conceptualmente, tiene cierta semejanza con lo expuesto por Elon Musk, el CEO de Tesla, cuando expuso la segunda parte de su plan maestro.

Pero vamos por partes. En cuanto a la propulsión de este coche eléctrico Rinspeed ha elegido montar dos motores eléctricos en las ruedas traseras. Estos van alimentados por una batería de iones de litio de 12 kWh de capacidad que le dan una autonomía, escasa en nuestra opinión, de tan solo 100 kilómetros y le confieren un uso eminentemente urbano.

Dos motores en rueda y una batería intercambiable de 12 kWh con una autonomía de 100 kilómetros

A cambio Rinspeed ha optado por inventar un sistema de intercambio de baterías manual que realiza el propio conductor (lo que hace suponer que utilizará unas baterías muy ligeras). Esta se sitúa, por lo que parece, en la parte trasera del coche, puesto que no se especifica nada al respecto. No hay ninguna información sobre si existe la posibilidad de recargar el coche mediante un cargador, como se hace habitualmente en otros eléctricos.

Sistema de intercambio de baterías manual del Rinspeed Oasis
Sistema de intercambio de baterías manual del Rinspeed Oasis

Una sala de estar o una oficina para dos

Una de las cualidades más importantes de este prototipo es el diseño del habitáculo. La situación de los motores (y suponemos que de la batería) dejan libre un amplio espacio, para dos personas, que lo convierten en una oficina o en una sala de estar. Es relativamente corto, 3,60 metros y, en proporción, muy ancho, 1,92 m. Un espacio que se encierra dentro de una gran superficie acristalada que le confiere un aspecto muy futurista, a la vez que poco práctico para la privacidad de sus ocupantes. Los asientos se pueden girar y reclinar para situarlos en la posición que se quiera. Una de las cosas más curiosas es el jardín extraíble que se sitúa detrás del parabrisas.

El Rinspeed Oasis, como coche autónomo

El sistema de conducción autónoma que incorpora permite plegar el volante y utilizarlo como bandeja o para situar en él un teclado de ordenador. Incluye una serie de pantallas en resolución 5K que ocupan todo el salpicadero y un parabrisas que sirve como pantalla de proyección mediante un sistema láser que da paso al uso de aplicaciones de realidad aumentada y a la posibilidad de interactuar con redes sociales y video conferencias mediante Skype.

Pantallas informativas del Rinspeed Oasis
Pantallas informativas del Rinspeed Oasis

El coche es capaz de moverse sin ocupantes en su interior, lo que permite su uso como coche compartido. Así cuando el conductor abandona el coche durante un tiempo puede permitirle que sea utilizado por otras personas para que lo utilicen mientras él no lo necesite, a las que el propio coche avisa mediante Twitter y Whatsapp. Llegado el momento indicado por su propietario el coche vuelve a puntualmente a recogerlo teniendo en cuenta el recorrido que tiene que hacer y los atascos y complicaciones que puedan surgir en el tráfico.

En el vídeo que acompaña a este artículo podéis ver de una forma más gráfica todas estas funciones.

El Rinspeed Oasis estará presente en el próximo CES de Las Vegas que se celebra en enero y también en el Salón del Automóvil de Detroit.


Galería de imágenes

Otros inventos de Rinspeed:

Vídeo: Youtube (Frank M. Rinderknecht)

 

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