Recarga inalámbrica bidireccional

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Investigadores del Instituto Fraunhofer presentarán a finales de este mes un prototipo de sistema de carga inalámbrica con altos niveles de eficiencia y con la posibilidad de extraer la energía de las baterías y dirigirla a la red.

La carga inalámbrica es una de las tecnologías con más futuro dentro de la movilidad eléctrica. Eficiencia, potencia  y fiabilidad son las barreras que tiene que salvar para convertirse en el estándar de carga de todos los vehículos eléctricos.

En el futuro este sistema permitirá que los coches eléctricos carguen sus baterías y además sean capaces de alimentar a la red eléctrica para estabilizar la curva de demanda energética. Un sistema de carga inalámbrica rentable debe lograr altos niveles de eficiencia en cualquier rango de potencia, desde 400 W hasta 3,6 kW manteniendo una distancia de unos  20 centímetros entre la bobina situada en los bajos del coche y la enterrada en la calzada.

Los investigadores del Instituto Fraunhofer presentarán a finales de mes un prototipo económico de esta tecnología. Según explica Marco Jung, subdirector del departamento de tecnología, los componentes utilizados ya están disponibles en el mercado de forma masiva. Además los bobinados utilizados contienen menor número de hojas de ferrita, las encargadas de controlar y proteger el campo magnético, un material caro y muy pesado debido al óxido de hierro que contiene.

La electrónica de potencia y las bobinas están especialmente diseñadas para que funcionen de forma conjunta de manera muy eficiente. Incluso a una distancia de 20 centímetros son capaces de lograr transferencias con eficiencias entre el 93 y el 95 por ciento dentro de un rango de potencia entre 400 W hasta 3,6 kW. Los sistemas que se conocen hasta ahora son capaces de lograr estos porcentajes disminuyendo la distancia entre las bobinas.

El sistema de carga y la electrónica se sitúan en la parte baja del vehículo. Para garantizar la máxima flexibilidad el sistema incluye la posibilidad de realizar la carga de forma habitual utilizando los postes de recarga provistos de cables.

Otra de las grandes novedades del sistema es que permite la descarga de las baterías (V2G: Vehicle to grid) para utilizar el excedente temporal de electricidad almacenado como si fuese una fuente de energía renovable más, aumentando el porcentaje de estas en el mix energético.

Otros proyectos

Para evitar el peligro que pueden suponer para los peatones o los animales las elevadas corrientes que circulan en las bobinas que quedan enterradas en el suelo, los investigadores de Instituto Fraunhofer de sistemas integrados han desarrollado una alternativa a estas placas de inducción  que consiste en suministrar la energía por el extremo delantero del coche, cerca de la placa de matrícula. El sistema es barato y ligero puesto que solo pesa tres kilogramos y puede llegar a recargar hasta a 3,7 kW. Incorpora un sistema de seguridad que permite su plegado cuando un coche lo roza con excesiva fuerza. 

Fraunhofer recarga inalambrica v2g - 700

El último paso de esta tecnología es la carga dinámica. El Ministerio de Transporte e Infraestructura alemán ha subvencionado un proyecto del área de Tecnología, materiales avanzados y sistemas de transporte por carretera del Instituto Fraunhofer, para demostrar su viabilidad. Han construido una pista de 25 metros de largo en la que se han situado bobinas de carga. FreccO, un deportivo transformado en eléctrico fue capaz de recorrerla a una velocidad moderada mientras recargaba su batería.

Fuentes: electricvehiclesresearch.co

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