Guillermo Aragón, un enamorado del taxi eléctrico

0
687

Guillermo Aragón no es un taxista de nueva generación. Lleva muchos años en el mundo del taxi y la tradición ya ha pasado a sus hijos, sin embargo cuando uno le escucha hablar de las emociones que le produce su taxi eléctrico, piensa que está hablando con un adolescente enamorado.

 Guillermo Aragón reconoce que compró su taxi eléctrico de una manera impulsiva. Le atrajo tanto la idea que no pensó en rentabilidades a priori. De hecho confiesa, no instaló un punto de recarga en su domicilio hasta 3 semanas después. Era lo de menos mientras pudiera usar el punto de recarga rápida instalado por el Ayuntamiento de Barcelona, que comparte con su “socio” de aventuras Carles Casanovas, el otro taxista propietario de una Nissan e-NV200.

Durante el primer mes, Guillermo estuvo trabajando en turnos dobles con su hijo menor por lo que el taxi no paraba más que para recargar, y lo hacía entre 3 y 4 veces al día (20 minutos cada parada).

Ahora lo lleva él solo durante 12 o 14 horas al día porque sus dos hijos comparten el trabajo en otro vehículo de la familia. Guillermo, que ya tiene recarga vinculada, carga durante la noche y después un par de veces más al día, no porque sea necesario sino porque no puede dejar que la batería baje de un 40% (60 km de autonomía) por si le sale una carrera más larga.

Rentabilidad esperada

Tal y como ya nos dijo Carles Casanovas, el retorno esperado está sobre los 3 años, aunque como comenta Guillermo, “los primeros tenemos ventaja y amortizaremos antes gracias a que en Barcelona, al menos hasta finales de 2015, las recargas serán gratuitas”. 

entrevistastaxibarnaint

Taxielectric.cat

Los propietarios de las e-NV200 se están uniendo a través de una web que facilita el contacto con del cliente y que le permite reservar el taxi. “Actualmente somos 3 taxistas en Barcelona: Carles, Toni (un taxista de Cendenyola) y yo, y esta próxima semana habrá otro más con la e-NV200. Poco a poco van entrando”.

Cómo reaccionan los pasajeros

Guillermo nos explica que todos se quedan extrañados. “Algunos lo detectan antes que otros, sobre todo los extranjeros y las personas más jóvenes. Los más mayores encuentran algo extraño cuando estamos parados en un semáforo y escuchan perfectamente su conversación sin tener que alzar la voz. También se dan cuenta de que no hay movimientos bruscos a la hora de arrancar o de frenar. Se quedan sorprendidos y cuando se les confirmas que es un taxi eléctrico, la pregunta inmediata es si es un coche eléctrico 100% o tiene apoyo de gasolina. Todo el mundo sale sorprendido gratamente de la sensación del vehículo”.

Sensaciones

Si tuviéramos que comparar el estrés que supone la forma de conducir un vehículo diésel frente a un eléctrico, yo diría que conducir un vehículo diesel es a vivir en Londres o Nueva York, lo que conducir un eléctrico es a vivir en una isla paradisiaca donde la tranquilidad se nota durante todo el día. Yo no pensaba nunca que la diferencia sería tan grande. No sólo la simplicidad del cambio automático, sino la falta de ruidos.

¿Sabe cómo se comporta un exfumador cuando le echan el humo?. Pues eso me ocurre a mi cuando se acerca un vehículo muy ruidoso, que me molesta mucho. A veces, parado en un semáforo se pone a mi lado una moto grande, y noto la vibración en el pedal del freno.

El futuro de la movilidad eléctrica

Cuando las baterías tengan 400 km de autonomía el vehículo eléctrico despegará como los aviones supersónicos. Lo tengo claro. Pero todo dependerá del precio que decidan poner los presidentes de las grandes eléctricas.- bromea.

Dejar respuesta

Por favor introduce tu comentario

Please enter your name here