En 2024, la movilidad híbrida y eléctrica coparán el mercado del ion-litio

0
348

 

Según IDTechEx, consultora independiente de mercados tecnológicos, en el año 2024 más del 50% de las baterías de ion-litio serán fabricadas para proveer a los fabricantes de automóviles híbridos y eléctricos.

Hasta ahora la investigación en baterías de ion-litio estaba fundamentada en las aplicaciones para tabletas, portátiles, móviles y demás aparatos electrónicos de uso diario, pero la necesidad de baterías más longevas, baratas y duraderas por parte de la industria automovilística ha hecho que el mercado esté invirtiendo millones de dólares en investigación. Por el momento parece que Tesla de la mano de Panasonic está siendo la ganadora del mercado aunque cabe esperar.

Según el estudio, los coches híbridos y eléctricos, van a copar más de la mitad del valor del mercado del sector de almacenamiento con ion-litio. Y es sintomático que el 70% de los fabricantes estén confiando en tan sólo tres proveedores de baterías para los próximos 3 años. Habría que preguntarse si estos van a ser los únicos que puedan desarrollar nuevas baterías, pero lo que no cabe duda es de que son los más fiables.

Uno de estos fabricantes, Johnson Controls acaba de llegar a un acuerdo de colaboración con el Instituto Fraunhofer Gesellschaft, para el desarrollo de su próxima generación de baterías frías de ion-litio que descarten el uso de sistemas de climatización, y que por tanto reduzcan el coste de las mismas. El alcance del proyecto estará enfocado inicialmente en baterías de 48V con tecnología para vehículos híbridos y eléctricos que les permitan una reducción significativa de su consumo, en torno a un 15%. Se espera que la tecnología esté lista primero para el mercado europeo y más adelante para el estadounidense.

informealmacenamientoint

Los desarrollos de las nuevas baterías tienen en cuenta sobre todo el aspecto químico de los electrolitos junto con los electrodos para aportar mayor capacidad. La densidad de la energía y el coste por unidad de energía almacenada son ahora los parámetros más estudiados, ya que los parámetros relacionados con la potencia son generalmente lo suficientemente buenos para la mayoría de las aplicaciones de movilidad eléctrica. La autonomía y el coste de la batería son los aspectos clave de un sector del que se espera un desarrollo brutal.

El problema actual es que sólo unos pocos países tienen una producción bruta suficiente para soportar una cadena de suministro viable de la materia prima para los electrolitos,  y que pocos fabricantes pueden integrar una cadena de montaje a gran escala. Europa, dice el estudio, tiene problemas en este sentido.