El primer avión propulsado por energía solar sobrevuela el cielo estadounidense

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Un avión propulsado por energía solar, bautizado como ‘Solar Impulse’, ha iniciado su travesía por Estados Unidos, de San Francisco a Nueva York. Se trata del primer avión solar y ha cubierto con éxito la primera escala de vuelo: de San Francisco hasta Phoenix. Es la primera vez en la historia que un avión solar es capaz de volar día y noche, sin combustible, por el cielo.

La misión de los pilotos Bertrand Piccard y André Borschberg, creadores del ‘Solar Impulse’, no es solo establecer récords, sino también promover el uso de la energía a partir de fuentes renovables. Por este motivo, también han puesto en marcha la iniciativa ‘Clean Generation’ para conseguir apoyo mundial. De esta manera, miles de personas, entre las que se encuentran James Cameron, Buzz Aldrin, al Gore o Richard Branson, entre otros, apoyan la iniciativa para alentar a los gobiernos y empresarios a tomar decisiones que impulsen la adopción de las ‘tecnología verde’ y las soluciones energéticas sostenibles. Los nombres de todas las personas que apoyan este movimiento estarán presentes en la cabina del avión.

Por otro lado, mientras se lleva a cabo esta travesía, una brigada de ingenieros suizos desarrollan materiales de última generación que se utilizarán para la nueva versión de este avión: el ‘Solar Impulse HB-SIB’, cuyo principal desafío será dar la vuelta al mundo. El nuevo avión tiene que ser más ligero, pero con una mayor envergadura de alas que permita disponer de más espacio para instalar los paneles solares.

Las ultraligeras estructuras del fuselaje, la cabina y las alas del HB-SIA fueron producidas por Décision y EPFL. Tardaron un año en obtener el diseño óptimo de la estructura de fibras de carbono emparedadas como panal de abeja (confeccionadas a base de láminas de carbono con un peso de solo 93 gramos por metro cuadrado).

 Actualmente, los técnicos preparan los paneles individuales del fuselaje del nuevo ‘Solar Impulse’, mientras estudian la forma de cómo ensamblarlo. “Hablamos de 6.000 horas de trabajo por cada pieza”, dice Bertrand Cardis, director de Décision. ¿Será el ‘Solar Impulse’ un aliciente para la investigación en la industria de transporte aéreo para los próximos años?