China, de la transición del híbrido enchufable al vehículo eléctrico

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Según un informe de McKinsey&Company, el desarrollo de la movilidad eléctrica en China pasa por la transición mediante el híbrido enchufable. En el siguiente artículo podrán encontrar algunas claves del desarrollo de la movilidad eléctrica en el país asiático, que puede convertirse en pocos años en el líder indiscutible de esta incipiente industria.

China sabe que el desarrollo de la movilidad eléctrica podría no sólo ayudar a liberarse de la dependencia energética y de los problema ambientales, sino también a construir una industria puntera a nivel internacional. Sin embargo, por el momento la industria no ha despegado como se esperaba a pesar de las inversiones en I+D.

No obstante, el gran potencial de esta industria ha hecho que hayan cambiado la estrategia hacia un vehículo más rentable y tecnológicamente menos sofisticado como el híbrido enchufable, que sea el paso intermedio hacia el eléctrico puro. A su desarrollo podrían ayudar las flotas de vehículos públicos.

Pasos previos

Hace tres años, el Gobierno chino dio a conocer un plan para la expansión industrial del vehículo eléctrico en el país, que reduciría el consumo de combustibles derivados del petróleo en beneficio de la generación eléctrica a partir del carbón nacional. De lo contrario, las previsiones de aumento en la compra de vehículos particulares, harían que el consumo de combustibles aumentase un 70% entre 2010 y 2020. Por otro lado, se reducirían las emisiones de dióxido de carbono en un 40%. Y en tercer lugar, un gran mercado interno de vehículos eléctricos daría a los fabricantes chinos una gran plataforma de lanzamiento internacional en un mercado tan incipiente.

Bajo este escenario, el Gobierno facilitó la importación de tecnología extranjera mediante la sociedad con empresas chinas, con el fin de obtener rápidamente la propiedad intelectual. Al mismo tiempo, otras empresas se centrarían en la fabricación a gran escala de baterías de ion-litio y otros componentes eléctricos para apoyar a la industria.

Pero el mercado no se ha desarrollado como se preveía. Del medio millón de vehículos previsto para 2015, apenas se han producido 6.000 por el momento, y a pesar de las subvenciones en la compra de estos vehículos. Del mismo modo, de los 400.000 puntos de carga que el Ministerio de Ciencia y Tecnología había pedido a la Corporación Estatal de Red Electrica de China, tan sólo se han instalado unos 16.000 puntos a finales de 2011. Como resultado de todo ello, China se ha quedado por el momento por detrás en sus objetivos. Una clasificación de enero de 2012 le ponía por detrás de Japón, EE.UU., Francia y Alemania.

Motivos del fracaso

El vehículo eléctrico, a pesar de los fuertes incentivos ofrecidos, es un 150% más caro que uno de combustión interna de la misma gama, y el consumidor es muy sensible a los precios. En cuanto a la infraestructura de recarga, en ciudades de 30 millones de habitantes como Chongqing por ejemplo, solo se contaba con 150 puntos de carga a finales de 2011. La oferta de vehículos eléctricos o híbridos enchufables en abril de 2012 se limitaba a 10 modelos, y la tecnología de las baterías era aún inmadura tanto en la autonomía como en el tiempo de carga y en su fiabilidad.

Soluciones

Según el informe, y a pesar de los contratiempos, el potencial de la movilidad eléctrica en China es tan grande que merece la pena replantearse la estrategia. Un primer paso sería la consideración de los vehículos de autonomía extendida o híbridos enchufables. Esta tecnología de transición daría tiempo al desarrollo eficiente de una industria de vehículos eléctricos de batería. Mientras tanto, los vehículos equipados con pequeños motores de combustión interna cuyo único propósito es recargar las baterías en movimiento, proporcionan una serie de ventajas:

– Menor necesidad de una amplia infraestructura de recarga

– Menor precio, al necesitar una batería más pequeña (se calcula que un vehículo con una batería de 10 kW/h podría ser competitivo frente a otro de combustión en 2014).

– Menor desventaja tecnológica respecto de los fabricantes de combustión interna globales.

Iniciativas del Gobierno

Según el estudio, el Gobierno debería seguir dos líneas: Subsidios focalizados en apoyo al la I+D, y a los consumidores en la compra de REEVs (híbridos enchufables) y el desarrollo de normas que garanticen la protección de la propiedad intelectual, para que los fabricantes mundiales tomen interés.

Nuevo plan del Gobierno

Finalmente en abril de 2012, el Gobierno revisó su enfoque para el desarrollo de la movilidad eléctrica en tres fases: Producción masiva de vehículos híbridos eléctricos hasta 2015, aceleración del desarrollo de los REEVs y de los eléctricos de batería de 2015 a 2020, y transición hacia la adopción generalizada de vehículos de batería eléctrica a partir de 2020.

Primeros pasos

Las flotas de autobuses se presumen como las más adecuadas para reducir costes de fabricación, ya que China es la mayor fabricante de este tipo de vehículos industriales. Operativamente también serían adecuados por sus grandes dimensiones para albergar las grandes baterías y la posibilidad de recargar en talleres centrales. Los subsidios a este tipo de flotas han demostrado ser más efectivos que para los particulares y el ritmo de ventas podría alcanzar las 100.000 unidades para 2016. La visibilidad de este tipo de vehículos facilitaría la adopción del VE por el consumidor chino.

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