Baterías a 200 euros el kWh acercan el autoconsumo al usuario doméstico

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El almacenamiento de energía está dando cada vez pasos más grandes en la consecución de baterías más capaces y con menores costes. Jofemar y el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) están en el camino para desarrollar un batería de Flujo de Zinc-Bromo que permitiría integrar perfectamente las tecnologías renovables con la red eléctrica convencional.

El proyecto Flow Grid “Baterías de Flujo ZnBr para Smart Grids” es una iniciativa que tiene como objetivo el desarrollo de baterías de flujo redox Zn-Br para el almacenamiento energético y su posterior integración en Smart Grids y aplicaciones estacionarias, por lo que puede ser perfectamente aplicable a instalaciones de autoconsumo. Según la firma navarra Jofemar, el proyecto ha requerido una inversión de 1,2 millones de euros, de los cuales, 175.000 euros provienen del Mecanismo Financiero del Espacio Económico Europeo.

El pasado 6 de marzo tuvo lugar una reunión para la presentación del primer prototipo de 6 kWh, a partir del cual se optimizarán los componentes de las baterías, sus procesos de fabricación y montaje, así como las configuraciones, para tratar de mejorar la eficiencia tanto en capacidad de almacenamiento como en costes, y llegar a conseguir un sistema de almacenamiento energético de 60kWh con un coste estimado de 200 euros kWh.

Esta importante reducción de precio por kWh beneficiará especialmente las pequeñas instalaciones de autoconsumo instantáneo o aislado que verían reducidos enormemente sus plazos de amortización y harían viables numerosas instalaciones que no utilizan baterías por su alto precio.

Según nos explica Beatriz Ruiz, Responsable del departamento de I+D Electroquímica de Jofemar, las baterías serán totalmente configurables y adaptables a la demanda o especificaciones de los clientes, reciclables y medioambientalmente favorables, además de fácilmente integrables en el entorno.

Proceso

Las baterías de flujo redox son dispositivos de almacenamiento electroquímicos que funcionan por la reacción que se produce al aplicar una corriente eléctrica a dos especies químicamente activas que se oxidan y reducen respectivamente, formando el sistema redox (reducción – oxidación) en una celda de flujo.

A diferencia de las convencionales, almacenan la energía en tanques externos que contienen dichos líquidos y las especies activas (electrolitos). Según esta disposición, tendríamos dos contenedores aislados en lugar de uno sólo. Además, en función del diseño de los sistemas, permiten desacoplar el factor de potencia de la capacidad de la batería.

Movilidad eléctrica

Aunque por el momento Jofemar se centra en el desarrollo de baterías estacionarias, el segundo paso será su aplicación a la industria del vehículo eléctrico, nos comenta Beatriz Ruiz.

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