Stand de Quantino en el Salón de Ginebra
Stand de Quantino en el Salón de Ginebra

El Quantino, un deportivo alimentado por las novedosas baterías de electrolito acuoso con la tecnología de nanoFlowcell AG, ha alcanzado las 14 horas sin repostar con potencias veinte veces superiores a las baterías convencionales.

Según explicó en el Salón de Ginebra  Nunzio La Vecchia, el inventor de nanoFlowcell y Director de Tecnología de nanoFlowcell AG, “nuestro gran avance en la tecnología de celda de flujo es una revolución para la movilidad eléctrica y vamos a producir energía de forma descentralizada en el futuro”.

En una prueba de resistencia inicial, durante el cual el Quantino, impulsado por la tecnología nanoFlowcell se mantuvo en movimiento sin parar durante 14 horas, con un consumo total de unos 70 litros de electrolito líquido y con un consumo medio de energía entre 12 a 14 kWh cada 100 kilómetros. Ningún vehículo eléctrico había alcanzado hasta ahora este tiempo de funcionamiento.

Las aplicaciones potenciales de nanoFlowcell, que se muestran ahora en el superdeportivo Quantino son ilimitadas; aviones, barcos e incluso aplicaciones estacionarias como residencias y empresas.

Comenzamos con la combinación de la celda de flujo y el automóvil, ya que representaba probablemente la aplicación más compleja de nuestra tecnología y por lo tanto el mayor desafío, a la vez que la más sencilla y comprensible para mostrar al público

QUANT FE
QUANT FE

Sin emisiones, silencioso, eficiente y fiable

El electrolito líquido de las baterías nanoFlowcell aporta un extra de seguridad puesto que ni son inflamables ni explosivos. Su funcionamiento es prácticamente silencioso, duradero y altamente estable y sin emisiones nocivas. Económicamente, según los cálculos propios de la compañía, a gran escala la fabricación industrial del líquido necesario para la recarga necesaria para hacer funcionar una unidad nanoFlowcell tan solo costaría unos centavos de dólar.

Debido a que la potencia de esta batería depende de la superficie de su membrana, el volumen de electrolito almacenado y el tipo utilizado, la unidad puede ser escalada según sea necesario, por lo que es adaptable a una amplia gama de aplicaciones. En teoría, un batería nanoFlowcell también podría alimentar un teléfono móvil siempre y cuando sea posible bombear a través de la membrana las cargas positivas y negativas para permitir que se produzca el intercambio de iones.

La tecnología nanoFlowcell® que hemos desarrollado es una alternativa real para la movilidad del futuro y para el cumplimiento de las necesidades a largo plazo de combustibles alternativos.

Presentado en el Salón de Ginebra de 2014 el Quant e-Sportlimousine, el deportivo de lujo, recibió la homologación europea pocos meses después lo que le permite circular por las carreteras de toda Europa.

Dejar respuesta

Por favor introduce tu comentario

Please enter your name here