Nos zumban ya los oídos cada vez que escuchamos hablar de smart cities, cada vez que oímos sostenibilidad, generación distribuida, autoconsumo, eficiencia,… y nos olvidados de las dos palabras más importantes: medio ambiente y salud. Volver a la ciudad tradicional fue una de las ideas más recurrentes del último foro de Fundación Alternativas celebrado ayer en Madrid

Josep Borrell, ex ministro de Obras Públicas en el último gobierno de González, y patrono de Fundación Alternativas llamó la atención sobre el alto índice de mortalidad provocado por la contaminación de las grandes ciudades. En España, el pasado año se contabilizaron más de 25.000 muertes por esta causa.

Esto es debido principalmente, como afirmó Fernando Ferrando, vicepresidente de Fundación Renovables, a que en las ciudades se consume el 75% de la energía de nuestro país. Para atajar el principal problema, “la salud”, la Fundación plantea una serie de objetivos:

-La electrificación de la demanda

-La eficiencia en el consumo

-La rehabilitación energética de edificios

-La movilidad sostenible

-La generación en consumo

-La regeneración de barrios

Sobre este último punto, Dolores Huerta, secretaria técnica de Green Building Council España, aboga por la vuelta al barrio tradicional en el que el pequeño comercio facilita la movilidad a pie y elimina buena parte del tráfico motorizado. En este sentido, Álvaro Fernández Heredia, director gerente de EMT Madrid, cree que a pesar de que en los últimos 7 años se han reducido las emisiones de los transportes públicos un 40%, es fundamental en primer lugar un rediseño de la ciudad que favorezca la baja movilidad. A partir de ahí, habrá que desarrollar el transporte público y las alternativas de movilidad privada sostenible como la bicicleta o el vehículo eléctrico en función de las necesidades de la población. Fernández Heredia anunció la construcción de 8 aparcamientos disuasorios con puntos de carga para los próximos dos años, y la apuesta firme por el aumento de las líneas de autobús eléctrico para 2018 (actualmente circulan 2 en Madrid).

El vehículo eléctrico

Aunque no todos coinciden en que la sustitución del vehículo de combustión por el vehículo eléctrico mejoraría la circulación en las grandes ciudades, es evidente que sí lo haría la salud de los ciudadanos. Su desarrollo en los próximos años dependerá no sólo de la autonomía de las baterías, sino de la valentía política en los incentivos fiscales para su compra, y en la instalación de puntos de carga rápida interurbanos por parte de la administración.

El coche compartido, sobre todo si es eléctrico, será otro de los elementos que mejorará el tráfico en la gran ciudad en los próximos años.

La electrificación de la demanda

El cambio de modelo energético se basa en que los ciudadanos tienen derecho a elegir su propia energía pero hay un gran debate en torno a los frenos que Industria ha ido poniendo en su camino. En los últimos dos años se ha producido un incremento de más del doble de la tarifa del término de potencia. Hecho que según Jorge Morales, director general de GeoAtlanter, es un claro freno al Autoconsumo ya que deja casi sin efecto los posibles ahorros que pudieran producirse en el consumo a través de la propia energía generada.

Energía descarbonizada

Los acuerdos de París deben plasmarse en hechos, afirmaba Sara Pizzinato, responsable de la campaña de energía de Greenpeace, y estos hechos suponen el desmantelamiento de centrales nucleares y de carbón. Para María Malaxechevarría, directora general de sostenibilidad de Endesa, la descarbonización debe ser ordenada y transparente y se hará en tanto en cuanto la potencia de respaldo para las renovables sea la adecuada. Jorge Morales abundó en el tema y explicó que sobran en este momento más de 12.000 MW de potencia instalada, por lo que se podría empezar ya mismo con el cierre de alguna central nuclear.

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