La contaminación acústica supone más de 40.000 millones de euros anuales

0
335

 

La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA por sus siglas en inglés) acaba de publicar el informe “Ruido en Europa 2014“. En el mismo se destaca que los costes externos relacionados con  la contaminación acústica son de 40.000 millones de euros anuales.

Este informe se basa en la información presentada por los países miembros como respuesta a la Directiva 2002/49/EC sobre evaluación y gestión del ruido ambiental. En el mismo se clasifica a la contaminación acústica con el segundo factor ambiental que afecta a la salud tras la contaminación atmosférica. Según el estudio se pierden cada año en Europa un millón de años de vida sana debido a los efectos de salud derivados de la exposición al ruido de tráfico rodado.

 

Problemas de salud

Hay que tener en cuenta en 2020 el 80% de la población vivirá en zonas de alta ocupación urbana, y que esto acarreará importantes problemas de contaminación acústica. Ya en la actualidad, el ruido provoca problemas de perturbación del sueño, problemas cardiovasculares por aumento de la presión arterial, trastornos mentales como el estrés, la ansiedad o los dolores de cabeza, problemas cognitivos que afectan al aprendizaje de los niños.

 

Impacto económico

Ya en 2011, la Comisión Europea estimó que el coste social del ruido del ferrocarril y el transporte por carretera  era de 40.000 millones de euros anuales (90% relacionado con turismos y vehículos comerciales). Ahora, varios países han realizado sus propios análisis de costes asociados a la exposición al ruido. En Suecia se asocian 1.680 millones de euros al año, y en Gran Bretaña 12.750 millones de euros, que es significativamente mayor que el impacto del cambio climático. Otros países como Suiza le atribuyen un impacto de 1.500 millones de euros.

Estos estudios están basados en la pérdida de valor de inmuebles en lugares con alta contaminación acústica frente a otros en áreas menos contaminadas, con el coste de aislamiento de la viviendas, o por el coste que supone el tratamiento de enfermedades ocasionadas o las muertes provocadas.

 

Posibles soluciones

Es pues evidente que se debe gestionar el transporte para evitar en la medida de lo posible niveles acústicos por encima de lo permitido. Para ello la Comisión Europea prevé un plan a cinco años en el que se de prioridad al establecimiento de medidas tales como:

                  – Controles de acceso a determinadas áreas residenciales afectadas

                  – Peatonalización, estacionamiento y reparto de mercancías en horas determinadas

                  – Promoción de vehículos eléctricos y de bajas emisiones.

                  – Uso de bicicletas, o car sharing

                  – Red de transporte público accesible

 

Potenciación del vehículo eléctrico

El impulso del vehículo eléctrico por parte de la Administración es pues una obligación dentro de los objetivos medioambientales fijados por la Comisión Europea. Los beneficios sobre la salud y sobre la economía multiplicarán con creces la inversión realizada.