Interoperabilidad de la red francesa de recarga

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El Gobierno francés quiere hacer más fácil la recarga a los conductores de vehículos eléctricos mediante la unificación de las funcionalidades de las diferentes redes de recarga que existen en el país.

La existencia de redes de recarga de vehículo eléctricos gestionadas por empresas o administraciones diferentes hace complicado a los conductores recargar en muchas estaciones, por no disponer del registro correspondiente en esa red. Por ello el Gobierno francés promoverá que se pueda recargar en cualquiera de ellos sin necesidad de suscribirse a varios servicios diferentes.

Con la intermediación del primer ministro de economía francés, Emmanuel Macron, los operadores más importantes del país galo han creado la asociación francesa para la itinerancia de los vehículos eléctricos (AFIREV) cuyo principal objetivo es lograr la unificación y la interoperabilidad de los sistemas. Reúne a los principales gestores de recarga en el país vecino, Bolloré, Bouygues Energy Services, Cofely Ineo, GIREVE, Renault y Vinci SODETREL. Además la creación de la plataforma Gireve permitirá intercambiar los datos de pago entre las diferentes redes de recarga.

En la actualidad, Francia cuenta con 9.400 puntos de recarga y se estima que en 2020 la cifra llegará a 20.000. Prueba de ello es la red de 16.000 puntos de Bolloré o la del proyecto Corri-Door de EDF.

El Gobierno francés se ha convertido en uno de los máximos defensores de la movilidad eléctrica, dado que los fabricantes franceses, especialmente Renault (y su alianza con Nissan), lideran las ventas y la implantación de coches eléctricos, no sólo en su país de origen, sino también en Europa. La interoperabilidad será una realidad para finales de año que es la fecha con la que se ha comprometido Francia para disponer de la transposición de la Directiva Europea de los combustibles alternativos de 22 de octubre de 2014, que contempla esta necesidad.

La Directiva europea

La ley europea contempla dos normas fundamentales cuyo objetivo es asegurarse de que el conductor pueda conectar cualquier tipo de vehículo a cualquier infraestructura de recarga. En primer lugar la elección del conector tipo 2 (Mennekes) para la carga normal, en modo 3 y el Combo 2 para la carga rápida en  modo 4 (en corriente continua). Esta obligatoriedad no impide a los operadores instalar otro tipo de conectores que permitan recargar a otros vehículos que no utilizan este tipo de conexión.

Para que las redes sean interoperables entre ellas se deben cumplir una serie de requisitos. Según especifica la normativa la red de carga debe estar dotada de inteligencia para poder implementar una plataforma de intercambio de datos entre los operadores. El sistema de recarga debe estar abierto a usuarios de otras compañías en las mismas condiciones que los de la propietaria. Por otro lado también hay que asegurar el mantenimiento de la infraestructura que es lo que garantiza el servicio al usuario. red francia unificada interoperable - 700

También es importante el papel que juega el gestor de la reserva de la recarga y el del suministrador eléctrico, ambos muy relacionados entre sí y que necesitan intercambiar información para preparar la red de suministro a las cargas a las que va a ser solicitada.

La Directiva va un poco más allá de la cuestión de la interoperabilidad y del acceso sencillo a las estaciones de recarga pública por parte de los usuarios. En el artículo 4 invita a los estados a que tomen medidas que promuevan y faciliten el despliegue de puntos de recarga privados no accesibles al público.

Fuentes: avere-france.org y ecoymotor.com

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