recharge véhicles électriques

El gobierno francés está preparando un decreto que incorporará instrucciones sobre el despliegue y la explotación de las estaciones de recarga públicas que se basa en muchos aspectos en la directiva de la UE sobre combustibles alternativos.

La expansión de la infraestructura de recarga pública necesita ser regulada para no convertirse en un maremágnum de puntos mal situados, mal gestionados y poco funcionales. Por eso la Unión Europea aprobó en su Directiva de combustibles alternativos una serie de condicionantes destinados a su correcta ubicación, su normalización técnica y su interoperabilidad.

El gobierno francés hasta ahora había incorporado en su legislación los requisitos previos para ayudar al despliegue de la infraestructura mediante ayudas gestionadas por ADEME, pero nunca había impuesto unas instrucciones oficiales sobre las característica técnicas y administrativas de los puntos de recarga.

Normalización técnica y administrativa

Este verano Francia publicará el decreto, basado en buena parte en la directiva europea de combustibles alternativos dirigido a propiciar la interoperabilidad de la red de recarga, tal y como puso de manifiesto el año pasado con la creación de la Asociación francesa para la itinerancia de los vehículos eléctricos (AFIREV) cuyo principal objetivo es lograr la unificación y la interoperabilidad de los sistemas y la plataforma Gireve que permite intercambiar los datos de pago entre las diferentes redes de recarga.

Para poner orden en las normas existentes actualmente el Gobierno francés tiene prevista una regulación general que estará por encima de todas las imposiciones actuales.

Punto de recarga tri-formato en Francia
Punto de recarga tri-formato en Francia

Características técnicas

Puntos de recarga tri-estándar con toma schuko

Define la recarga normal aquella que se sitúa entre los 3,7 y los 22 kW de potencia para las que se obliga a disponer de un conector tipo 2 (Mennekes) tal y como se describe en la norma EN 62196-2. Para la recarga rápida, definida como aquella que supera los 22 kW se impone, como era de esperar, el estándar CCS Combo. Sin embargo, dado el parque de vehículos existente hoy en día en Francia, para no discriminar otros sistemas de recarga rápida muy utilizados, como el CHAdeMO o la recarga rápida en trifásica, el decreto obligará también a la instalación de puntos de recarga que incorporen los tres estándares para cualquier punto que se monte antes del 31 de diciembre de 2024.

El decreto obligará a incorporar un enchufe tipo E (schuko) en cualquier terminal de carga con el fin de universalizar la recarga sobre todo para los vehículos eléctricos ligeros y de generaciones antiguas. Este conector también será válido en edificios residenciales privados siempre y cuando se sigan las normas específicas para este tipo de instalaciones y se limite su intensidad a los 8A.

Facilidad de pago

Uso inmediato de cualquier punto de recarga

En cuanto al sistema de pago en los terminales públicos no se admitirán puntos en los que no se sepa que hay que hacer para pagar. Cada operador debe proporcionar la información necesaria a los usuarios sobre las características y el precio del servicio en cada estación de recarga.

Además se prohíbe a las operadoras obligar a los usuarios a inscribirse o a firmar un contrato para poder recargar en sus puntos. El punto debe permitir la recarga en el acto mediante el pago de la tarifa correspondiente.

Interoperabilidad

El Decreto obliga a los operadores a tomar las medidas apropiadas para que la red sea interoperable de forma transparente, objetiva y no discriminatoria para cualquier operador de movilidad francés o europeo que lo solicite mediante una compensación económica equitativa.

El texto también obliga a los operadores a permitir el acceso a todos los usuarios y en tiempo real, a los datos sobre la disponibilidad de sus puntos de recarga.

Consulta aquí todos los detalles del Proyecto de Decreto (en francés)

Red de supercargadores de Tesla en Europa
Red de supercargadores de Tesla en Europa

Un buen punto de partida

A priori el Decreto debería facilitar la recarga de cualquier vehículo eléctrico en cualquier estación del territorio francés si preocuparse por el operador, por el conector que se encontrará o el estado de la instalación. Tres aspectos imprescindibles para aumentar la confianza en la infraestructura pública de recarga evitando uno de los mayores inconvenientes que sus potenciales usuarios encuentran para dar el salto a la movilidad eléctrica.

Nos falta conocer cómo afecta esta regulación a operadores como Tesla Motors, que cuenta con una red de recarga propietaria y solamente utilizada por sus clientes. Obligarle a cumplir con todos estos requisitos obstaculizará el despliegue de sus supercargadores que, por otro lado, ya se extiende por buena parte del territorio francés, con 32 estaciones disponibles tras la reciente apertura de la situada en Bayonne.

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