El Plan MOVEA. Congreso de Malaga

El plan MOVEA y sus predecesores han sido un freno de mano al desarrollo del vehículo eléctrico en nuestro país. Así de contundente es una de las conclusiones del  Congreso de Movilidad y Turismo Sostenible, celebrado en la ciudad de Málaga el pasado jueves 22 de septiembre.

El primer Congreso de Movilidad y Turismo Sostenible organizado en Málaga con el patrocinio de Calidad Pascual, destacó el gran vínculo existente entre el turismo, la calidad del aire, y la movilidad.

Málaga, una de las ciudades pioneras en el apoyo a la movilidad eléctrica. La ciudad cree que para la mejora la calidad del aire se debe dar preferencia a la movilidad peatonal, el transporte público, y los vehículos sostenibles. Y así lo piensan la totalidad de los municipios y autonomías del Estado español.

Sin embargo, según comentaban los representantes de los fabricantes reunidos en torno a una mesa de debate, sería prioritario un plan de movilidad sostenible nacional, que se ocupara de:

  • Coordinar las ayudas en un plan a largo plazo
  • Solucionar los problemas de infraestructura de recarga
  • Definir el papel del Gestor de Carga y simplificar la instalación en hostelería y grandes superficies.
  • Coordinar las políticas municipales
  • Dar ejemplo efectivo con la compra de flotas públicas
  • Información al usuario y marketing encaminado al uso del vehículo sostenible.

El plan MOVEA

Una de las claves del no desarrollo del vehículo de energías alternativas, como se denomina en el plan MOVEA, es por un lado, la falta de continuidad del mismo, y por otro la complejidad del sistema de reservas. Actualmente, un usuario que decida comprar un vehículo eléctrico, deberá esperar a la prórroga de las ayudas (este año ya se han agotado), o decidirse a comprar un vehículo de combustión, como está ocurriendo en muchos de los casos.

Así, los planes anuales que empiezan tarde, mal y nunca, se han convertido en el auténtico enemigo del desarrollo de la movilidad sostenible y de la eléctrica en particular.

La postura de los fabricantes

Las grandes marcas coincidieron en que las ayudas deberían integrarse en un plan MOVEA plurianual con unos objetivos a largo plazo, con un IVA reducido para los usuarios particulares y unos incentivos para los autónomos y empresas, que afecten directamente al precio final del vehículo. De esta forma, se eliminarían las esperas y las complejidades burocráticas para el comprador.

Hay que tener en cuenta que la decisión de compra de una nueva tecnología como la eléctrica ya lleva asociados un buen número de “peros”, como para que además se dificulte la compra con la burocracia y la incertidumbre.

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