El debut de Roborace, previo al ePrix de Buenos Aires del pasado fin de semana, acabó con un coche destrozado en lo que no puede considerarse un fracaso: hay que darle tiempo a una competición que es capaz de poner en pista coches autónomos capaces de alcanzar hasta 185 km/h.

El pasado fin de semana, coincidiendo con la celebración del ePrix de Buenos Aires hizo su debut, en pruebas, la nueva competición de coches eléctricos y autónomos de la que ya os hemos hablado en otras ocasiones. Roborace se disputará de forma paralela a las de la Fórmula E, de forma que antes de cada uno de los e-Prix, se celebrará la correspondiente carrera de Roborace, utilizando el mismo circuito urbano. La previsión es que la primera carrera se lleve a cabo en la temporada 2017-2018 tras este verano.

Un experimento realizado en un circuito real

Desgraciadamente el debut no fue precisamente un éxito. Los dos prototipos que lo protagonizaron, DevBot1 y DevBot2, no lograron terminar sanos la primera vuelta al circuito de Puerto Madero. El toque entre los dos hizo que DevBot2 golpease las defensas que protegían en monumento a las Nareidas, situado en una de las curvas.

Los operarios cargan el DevBot2 en la grúa
Los operarios cargan el DevBot2 en la grúa

El menos perjudicado de los dos, el DevBot1 fue capaz de completar el circuito y proclamarse vencedor. El DevBot2 fue el más dañado y tuvo que ser trasladado en un camión con tan mala suerte de que un mal cálculo de los pesos del vehículo hizo que este se desequilibrará, se enganchase con la grúa, y destrozase toda la parte trasera que era la que había salvado el golpe inicial.

Los Roborace son vehículos autónomos dotados de sensores capaces de detectar lo que les rodea. Su ‘cerebro’ aprende gracias las vueltas previas, a ritmo de carrera, que realiza pilotado por un conductor humano. Ya en carrera son monitoreados desde los boxes pero acelera, frenan, giran, adelantan y esquivan a sus rivales sin intervención humana.

Utilizan el chasis del monoplaza de Le Mans Ginetta LMP3 y los motores eléctricos de la Fórmula E. Las fotos que vemos en este artículo se corresponden con el prototipo de pruebas. El diseño de los Roborace reales será mucho más estilizado y, por supuesto, no contarán con cabina para ningún piloto. Son capaces de alcanzar los 300 km/h, como demostraron en las pruebas realzadas en Inglaterra. Durante la prueba de Buenos Aires y a pesar de su  corta duración DevBot2 alcanzó una velocidad máxima de 185 km/h. Os invitamos a visitar la cuenta de Twitter de Roborace y comprobar en sus vídeos y fotos como se desarrolló este debut.

Ningún piloto resultó herido

Al menos, por lo que podemos leer en la declaración oficial de la organización esta se tomó este ‘relativo fracaso’ con muy buen humor: “Se hizo historia. Por primera vez, dos vehículos sin conductor compitieron en un circuito urbano. DevBot2, tuvo un incidente de carrera en pista, dejándole el triunfo a DevBot1. Ningún piloto resultó herido”.


Vídeo: Youtube (Roborace)

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