Estación de Fastned en Londres

TFL, el operador de transportes de la capital británica, ha anunciado la creación de una red de recarga rápida en Londres y sus alrededores formada por 300 puntos de carga que entrarán en servicio de forma paulatina desde este año hasta 2020.

El Reino Unido es uno de los países que más esfuerzo están dedicando a la movilidad eléctrica con políticas que no solo van dirigidas al ayudar a la compra de este tipo de vehículos, sino al fomento de la expansión de la infraestructura de recarga y a la inversión en I+D para convertirse en líderes industriales del nuevo mercado del automóvil.

Expansión progresiva destinada al uso particular y especialmente para el sector del taxi

Para las autoridades de Londres la construcción de una infraestructura de carga rápida es parte de su política de mejora de calidad del aire que tiene como objetivo animar a los conductores a que elijan un coche eléctrico en su próxima compra. Para ello quizás no sea tan necesaria una red de recarga rápida pero si lo es para un sector como el taxi, para el que las nuevas licencias obligan a pasarse a las cero emisiones a partir de 2018.

300 puntos de recarga rápida en Londres en 2020

Según el operador de transportes de Londres, TFL, se instalarán 75 nuevos puntos de recarga antes de finales de año y otros 150 antes del final de 2018. En 2020 el objetivo es alcanzar la cifra de 300 puntos, algunos de ellos para uso exclusivo de taxistas. La gestión de esta red no la realizará directamente TFL sino que será licitada en un concurso público al que acudirán empresas como Centrica Consortium, BluepointLondon, Chargemaster, Electricity Supply Board (ESB) o Fastned.

El presupuesto que TFL ha dispuesto para este proyecto es de 18 millones de libras, unos 21 millones de euros, necesarios para adquirir los terrenos e instalar las estaciones y la red eléctrica que las alimenta. Todavía no hay detalles sobre las ubicaciones de la futura red que buscará lugares estratégicos como los cruces de carretas, el aeropuerto de Heathrow y las estaciones de servicio existentes, gracias a la colaboración con Shell que ya ha manifestado su interés  por instalar puntos de recarga en sus gasolineras, iniciando esta expansión por una selección de estaciones en Gran Bretaña y Países Bajos.

Los terminales que se instalarán alcanzarán potencias de recarga de hasta 150 kW (en continua) y serán multiformato, para permitir su uso por cualquier vehículo eléctrico del mercado. Además deben estar disponibles 24 horas al día los 365 días del año e incluir comunicación para poder ser gestionadas mediante una aplicación dedicada  y conocer su estado y disponibilidad en tiempo real, lo que permite además incorporar una serie de servicios de valor añadido a su alrededor.

Dejar respuesta

Por favor introduce tu comentario

Please enter your name here